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viernes, febrero 01, 2008

Llamada


El télefono de la casa sonó incansablemente. Yo no podía contestarlo porque, en ese momento, hacía una llamada desde mi celular. ¡Ring! ¡Ring! - odio el ruido de los teléfonos -. Yo no contesté y mi llamada tampoco fue contestada. ¡Es tan díficil, en algunos casos, hablar con uno mismo!

martes, agosto 14, 2007

Poof!


Me perdí en sus ojos mucho antes de que me diera cuenta, mucho antes que yo me hubiese percatado de lo que estaba pasando conmigo. Muté y colapsé por culpa de un desliz, de un sutil acercamiento de nuestros rostros, de una ínfima mirada de complicidad. Empecé con los tiritones y con esa necesidad agobiante de buscar sus rastros en mi cabeza. ¡ Y habían en cantidades increíbles! Fue entonces, cuando decidí explotar y librarme de todos esos sentimientos que rondaban y jugaban con mi cabeza.
¡Kaboom!..........

P.S: El que quiera recoger algo, que lo haga.

sábado, julio 21, 2007

Y ella se entrometía


Paulina se entrometía constantemente en mi vida. Revisaba mis mensajes del celular, los contactos que tenía en MSN, en mi agenda, en mi libreta de notas, en los papeles arrugados del basurero, en la mano izquierda, en la derecha......en fin, quería conocer a toda la gente que estaba a menos de un metro mío. Gritaba desaforada cuando sentía que la engañaba e incuso derramaba lágrimas de celos incomprensibles. Sólo el tiempo fue calmando paulatinamente su paranoia. Un dia descubrí que ella me mentía, que se estaba inmiscuyendo con la única persona con que no debía. Vi como le dejaba mensajes en secreto, como le vomitaba literatura barata ante mis ojos. La llamé frenética preguntando ¿que carajo estaba haciendo? Ella me encontró rídicula y dijo que no podía comportarme de esa manera. Examiné en sus diversas carteras y bolsos, buscando pruebas de mi sospecha, no podía permitir tal infamia a mi persona. Me estaba engañando la muy perra y no quería contestar a mis preguntas. Cuando la encaré, lo único que respondió fue: "Paulina, no te entrometas tan obsesivamente en mi vida"

Mierda, yo siempre había sido Paulina

viernes, mayo 18, 2007

María y su tocaya


María se encontraba con su tocaya cada día en las mañanas. Habían sido amigas desde que tenían uso de razón y pese a todo el tiempo que había pasado, siempre encontraban muchos momentos para juntarse a conversar. Habían crecido juntas en el mismo lugar, por lo que sabían cada detalle de la otra; su forma de llorar, se gritar, de reir, sus enfermedades, sus vicios, obsesiones, amores y todos esos detalles que una mejor amiga conoce. Cada vez que se encontraban pasaban horas juntas, como si sintieran que cada encuentro sería el último.
Un día comenzaron a discutir si las superticiones eran ciertas o un mero invento del ocio popular, por lo que decidieron romper el espejo que colgaba de la pared de María de un sólo golpe. El viejo espejo de nácar se partío en muchos trozos, y pese a no tener los siete años de mala suerte, María jamás volvió a ver a su amiga completa, sino que únicamente en los fragmentos que habían quedado esparcidos en el suelo.

miércoles, mayo 09, 2007

Micro-cuentos de Mayo


CD

Aquel día Nicolás puso su CD favorito en la radio. Lo escuchó durate horas y horas, tanto así, que para él el CD se había convertido en su obsesión favorita. Pasó días y noches escuchádolo una y otra vez, hasta que desafortunadamente se rayó.

Y se rayó tanto, que tuvieron que internarlo en un centro psiquiátrico. Nicolás va cada domingo a visitarlo y le lleva chocolates. El disco usa camisa de fuerza, por lo que tiene que darle el chocolate en la boca





Libros

Los libros son los mejores amigos que alguien puede tener. Siempre están ahí cuado los necesitas y jmaás te hacen escenas de celos ni te molestan demasiado. Cada uno tiene su forma distinta de quererte y no se preocupan por competir entre sí por tu cariño. Excepto por "Crimen y Castigo" de Dostoievski, quien una vez celó tanto que destrozó a hachazos a todos los demás libracos. Tuve que venderlo e uan feria de libros usados por miedo a que siguiera destrozando mi colección. Enfurecido el libro prometió vengarse. Entederás mi pánico cuando hace un par de años atrás me obligaron a leerlo para el colegio. La sala de pronto se llenó de veinte ediciones distintas de dicho libro.
Esa semana no fui al colegio ni me presenté a la prueba. Nunca nadie entendió que cuando decía que el libro me mataría, lo decía literalmete.


viernes, abril 13, 2007

Ojos verdes


Ella era una dama asombrosamente paciente, jamás alzaba la voz para hablar ni perdía el control de sí misma; era una mujer pausada, y además, vestía de forma elegantísima. No obstante, todos sabíamos que hacerla enfadar sería peligroso. Probablemente explotaría de rabia, ya que comunmente así manejan las emociones la gente muy tranquila. Cuentan que un día, ella sorprendió a su marido en brazos de otra, y fue tal su ira, que reventó de un sólo grito. Se demoraron días en recoger los pedazos de la dama, que yacían esparcidos por cada rincón de la habitación. Yo estuve allí para ayudar, y ¡que suerte la mía! que encontré sus ojos verdes bajo la cama, y claramente me quedé con ellos.

viernes, abril 06, 2007

Viernes Santo


Para estas fechas siempre me acuerdo de la vieja usanza para celebrar semana santa; yo me despertaba temprano a encender las velas y vestir a mis hijas con colores oscuros ¡Había muerto nuestro Señor! Que semana tan triste para mis credos religiosos, y en ese tiempo había que expresarlo con profundo dolor. Comíamos poquísimo, casi nada, y tampoco hablabamos entre nosotros; la música y los juegos estaban estrictamente prohibidos. Ese día la felicidad estaba censurada, no debía existir sin Él. Jesucristo había muerto por nosotros, había derramado cada gota de su santa sangre para redimirnos del pecado.

Ya han pasado los años y el Viernes Santo no se celebra con el mismo rigor de antaño. Mis intentos por enseñarles a mis hijas las costumbres tradicionales han sido en vano, ellas no sienten absolutamente ningún pesar por la muerte de su Dios. Salomé, mi hija mayor, ha sido la más olvidadiza de todas. Ella se niega a sentir dolor el viernes o algo que no le evoque placer. Ella perdió su virginidad un Viernes Santo.

martes, abril 03, 2007

Micro-cuentos de Abril

LA ESTRELLA

Una vez me prometista que me regalarías una estrella, y yo la muy incrédula, no te creí. Decidiste demostrármelo sin ninguna duda y partiste hacia el universo a buscar a mi estrella.
Jamás volviste. Algunos dicen que estás muerto, que se te acabó el oxígeno o que el calor estelar te carbonizó; pero yo te creo y espero que vuelvas con mi regalo, aunque para serte sincera
, no tengo idea lo que haré con ella.


PEDAZOS DE ALMA

Si tuviera que sacarme el alma por completo para sólo mirarla, tendría que hacer muchas visitas aquel día: a amigos, amigas, viejos conocidos, ex-pololos, ex-amigas, etc. Y casi como falta de educación tendría que pedirles el pedazo de alma que les di y devolverles el que me dieron. Sólo así podría volver a mirar mi alma completa con mis propios pedazos.


sábado, marzo 31, 2007

Te atrapé


Cuando te fuiste lejos, decidí llevarte siempre en mi cabeza para que nunca te me perdieras. Hay días en que siento tus pasos allí dentro y algunos de tus tropiezos cerca de mis ojos. No obstante, lo que más me hace feliz, es cuando llegas a mi boca y golpeas mis labios para que yo te deje salir; pero ya había decidido llevarte siempre en mi cabeza.

miércoles, marzo 28, 2007

El hueco


Un día desperté con el pecho hinchado, con la sensación de tener dentro de él una pelota de aire inamovible que estorba el pasar de la respiración. Fue entonces cuando corrí al doctor para que me curara esta terrible sensación. – Debe dejar de fumar – es lo que probablemente me diría, y curiosamente lo haría, ya que la sensación es realmente insoportable. Al llegar a la consulta, el doctor me inspeccionó cautelosamente, como si tuviera miedo de decirme algo. Dentro de sus ojos azules, su mirada perdida me hacía especular cualquier desgracia. Luego de un rato, se sentó frente a mí y me dijo: Su problema es que alguien le quitó el corazón, y usted no se dio cuenta. La falta de aire se llama: angustia. Y la única solución es que alguien se lo ponga de nuevo.

sábado, diciembre 09, 2006

La casa

Creo que la vida diaria sería mucho menos mónotona, si las piezas de la casa cambiaran de lugar constantemente. La pieza de la hermana estaría en el baño, y éste en la cocina, la que ahora estaría en la terraza; y así infinitamente. Sería mucho más agradable llegar a la casa todos los días, y tener que adivinar dónde va a estar tu pieza hoy, e imaginense cuando llegan muy tarde, tener que buscar a tientas el nuevo lugar del baño, o cualquier otro aposento.
Lamentablemente cada cosa tiene su fin, y llegaria el punto en que todos los lugares ya empezarían a repetir sus ordenes aleatorios originales; teniendo que aburrirnos nuevamente por el lugar obvio de encuentro.

En todo caso, ya hubieramos tenido muchos meses de diversión.