Más conocido como Mothman, este ser paranormal es parte de la misma línea de personajes como Drácula, Pie Grande e incluso el Yeti; con la única diferencia de que el hombre polilla si existe y dio mucho que hablar en la cultura sesentera de EE.UU
El hombre polilla empezó con sus apariciones en 1966 cerca de la ciudad de Virginia en EE.UU. Es un hombre corpulento de más de 2 metros de altura, con grandes alas replegadas en su espalda, cubierto de un pelo gris oscuro y con grandes garras como manos. Sobre su cuerpo aparece un polvillo gris que cae en el momento del vuelo. El hombre polilla ha podido predecir grandes catástrofes en la historia de gringolandia, como el asesinato de Martin Luther King y el de Kennedy; estas predicciones las hace a través de llamadas telefónicas a personas desconocidas. Mas esto son sólo detalles de todo su arsenal de extrañezas que rodean al famoso Mothman, ya que sus apariciones en distintos lugares de estados unidos han sido muy numerosas y alarmantes al mismo tiempo.
El grupo de periodistas de “los monos locos” realizaron una profunda investigación, donde a través de radares y un sin fin de tecnología traída de la ex-Valaquia han podido encontrar el refugio del hombre-polilla y luego de el hallazgo lo han seguido por un par de días, sin que éste hombre-insecto se diera cuenta.
“El hombre polilla vive en una casa de árbol en un sauce al sur de Virginia, está construida de pino oregón y está llena de rastros de ampolletas ya vencidas” – nos contaba Gregory Peck, el encargado estadounidense de la investigación – “no sabemos que es lo que come, pero lo hemos podido divisar disfrazado en el Starbuck’s”
Un grupo de científicos investigó tal suceso, descubriendo las propiedades voladoras que contiene la cafeína del Starbuck’s. En el 2007 la investigación realizada por la Universidad de Oxford concluyó que el hombre-polilla aún puede volar gracias a las enormes cantidades de cafeína que consume al día. “El tipo ya tiene unos 60 años, es lógico que necesite estimulantes para conseguir un trabajo” –relata entre risas Gregory Peck.
Los periodistas realizaron el seguimiento totalmente encubiertos sólo para darse cuenta que efectivamente el Hombre-polilla se había convertido en uno de los mounstros folklóricos viejos, tristes y desempleados que han llenado nuestro planeta sin que nadie se diera cuenta. De hecho al inspeccionar secretamente su diario, encontramos una frase que nos preocupó bastante. “Claro, yo no tengo las habilidades del Yeti en la nieve, ni sé chupar sangre como Drácula, soy sólo un insecto que vuela y ahora nadie se sorprende con eso”.
¿Es acaso que el siglo XXI quiere dejar atrás a los clásicos mounstros y cambiarlos por seres aún más fantásticos y poderosos? ¿Nos hemos puesto a pensar en el arduo trabajo que hacen cada día ellos simplemente para asustarlos?
Gregory Peck nos dice: “El ser humano se ha dejado de sorprender, ha muerto la sorpresa, y junto a esta, todos quienes dedicándose a sorprendernos fueron asesinados por nosotros mismos”