viernes, julio 13, 2007

Mi broma, tu broma


Te voy a gastar una broma,
de esas que te asustan,
que te encogen.

Te quiero hacer sonreír
cada vez que te vea,
quiero oír tu risa
y reflejarte en mi espejo.

Quiero abrazarte fuerte,
para quedarme con algo de tí,
no importa qué
elige tú.

Yo preferiría tu olor.

Te cruzaré un dia en la calle
y apreciare tu sorpresa.
Me encanta cuando te sorprendes.

Despúes de todo esto
te daré un beso en secreto,
y me lo devolverás tras cualquier árbol.

Será entonces cuando te dire
que no puedo evitar quererte.

Y tú desaparecerás....

sábado, julio 07, 2007

Llevo una princesa



Llevo una princesa en la mano,
oculta y resguardada
casi silenciosa a ratos,
con olor a cuento olvidado.

Llevo una princesa en la mente,
humilde y altiva
dicho sea de paso,
con arrogancia furtiva.

Llevo una princesa en el bolsillo
pequeña e inquieta
con colores pasteles decorada,
con rostro pictóricamente combinado.


Llevo una princesa en el alma,
a veces lleva vestido rosado
disfrazado de divina sutileza
y zapatos gastados.

Llevo una princesa en la mano
susurrándole cada secreto guardado,
y ella con finura nobleza
me pregunta que cuanto tiempo ha pasado.

Y yo que peco de torpeza,
le respondo confusa
dos inviernos y dos veranos.

domingo, julio 01, 2007

Shhhh

Me contabas que te había sucedido denuevo, que habías entrado a esa fiesta sin ninguna expectativa y te la habías encontrado en su mejor vestido sonriendote. Y tú que no pecabas de majadería, no le dijiste nada, ni siquiera eras capaz de mirarla; porque caías siempre ante sus ojos, y ante eso no había nada que hacer. Te sentías culpable de eso, llevabas ese secreto enclaustrado dentro tuyo, y siempre pensaste que no decirle nada te hacía una mierda de persona. Probablemente lo eras.

Entonces, mientras pensabas eso, ella se te acercó y te susurró algo que tú nunca me dijiste. A mi siempre me ocultaste todas estas cosas, siendo que sabías que no te reprocharía algo así. Fue ahí cuando me dijiste que te habías enamorado de ella, pero que no querías decirle.

- Por la misma puta! - me dijiste. Yo te respondi que era una idiotez no confesárselo. Por un momento pensé que recapacitarías y le dirías la verdad, pero no, al final nunca lo hiciste.

Ahora te carcomía el hecho de mirarla, y saber que nunca sería tuya. Te apretaba la garganta, tenerla tan cerca y ni siquiera atreverte a rozarla.

Siempre fuiste idiota - en ese sentido - siempre fuiste cobarde. Por qué ella te quería de la misma forma que tú a ella. Y el estúpido silencio que existió en ese sentido, terminó enloqueciendote.

Y enloqueciste de tenerla tan cerca y no poder decirle nada. Nada. Ni una palabra sobre el tema. Te congelaba el miedo de sentirte fuera de lugar, en otra galaxia. Te daba miedo ir contra las reglas, siendo que siempre pregonaste que eras rebelde.

Años despúes te encontré tomando café en un viejo local en el centro. Ni me miraste, no querías que te preguntara por ella. Me dijiste que la amabas, y que a veces la mirabas a lo lejos, pero nunca ibas a saludarla. Te conté, ese día, que ella también te amo a tí. Pero tú no quisiste creerme, preferías vivir con la idea de que el amor imposible existía de por sí. No querías escuchar esas fracecillas esperanzadoras que decían que el amor imposible, lo es, debido a que alguien lo hizo asi. Terminaste tu taza de café, y me dejaste su foto en la mesa.

Yo te miré salir tranquilamente. Hace años que te amaba, pero nunca te diría nada.

viernes, junio 29, 2007

El rapto


Voy a raptarte en un caballo,

Como en los viejos tiempos.

Voy a llevarte a un castillo lejano,


Como en los viejos tiempos.


Voy a darte de comer,

Los mejores platos,

Y adornaré con oro

Cada uno de los rincones

de tu pieza.

Compraré caballos,

Y tendrás lacayos,

Como en los viejos tiempos.


Compartiremos un lugar secreto,

Y conviviremos en silencio,

Como en los viejos tiempos.


Te tendré una novedad.

Que no es antigua.

Todo esto quedará en tus sueños.

Y al cerrar los ojos,

Tendrás las maravillas que te he prometido.

Te rescataré en ellos, y correremos lejos.

En los sueños, en los sueños.


Los viejos tiempos han pasado ya,

Los sueños continúan vivos,

Porque no tienen final.

¡Son eternos!


Te raptare en la eternidad.

Y no te soltaré hasta que se acabe.

lunes, junio 25, 2007

Los ojos y nada más


En esa calle nos encontramos,

Era primera vez que te miraba a los ojos

Y nunca más puede dejar de hacerlo.

Me mirabas tanto,

Como si fuera la última vez.

Yo de reojo lo hacia también

¡PERO NO QUERIA QUE TE ENTERARAS!

Me ocultaba para verte pasar,

Y tú me mirabas,

Sabiendo de antemano mi escondite.

Me diste un cigarro,

En forma de agradecimiento.

Te gustaba que te mirara.

Y yo te di uno a ti,

Para que lo compartiéramos.

Me dijiste que sí, y me invitaste a un café.

Y yo te mire, nuevamente.

Saque mi cuadernito, y trate de dibujar tus ojos.

No lo logré.

No me gustaban mis dibujos.

Te los pedi,

Tú te asustaste.

¡Escapaste!

Y que deleite saber aquello,

Porque ahora,

No me querías cerca.

Y yo me acercaba mucho,

Y no me veías.

Yo veía tus ojos, y los tenía para mí.

Es secreto, con cuidado.

¡Nunca lo supiste!

El día en que la vejez te llevó,

Tomé tus ojos,

Y los guarde muy cerca de mí.

Ahora eran míos,

Como siempre soñé.

Te habías ido muy lejos,

Pero no me importaba.

Yo quería tus ojos,

Nada más.

Sólo los ojos,

Y nada más

miércoles, junio 20, 2007

Enloquecer


Tú me hablabas ya no sé de qué, llevaba quince minutos sin escucharte; pensaba en las mil y una forma que tendría para darte un beso, para excitarte hasta que enloquecieras. Yo quería enloquecerte, quería que te perdieras dentro de mí, quería que no encontrarás nada más que orgasmos y supieras que por un segundo yo no te estaba escuchando. Tú me seguías hablando de tu vida, de cómo te la estabas tomando, y yo quería sacarte la ropa sin que te dieras cuenta. Quería tocar cada parte de tu cuerpo y sentirte respirar agitadamente a medida que me iba acercando a ti, a medida que nuestros cuerpos se iban fusionando para convertirse en uno sólo.

Mientras pensaba en eso tú me miraste a los ojos y me preguntaste por qué diantres te estaba mirando de esa forma. Yo no sabía que había cambiado la manerda de mirarte, siempre te he mirado de la misma forma, porque siempre que te miro pienso en todas las formas que tengo para enloquecerte. Y te lo digo sin preámbulos, y tú te contorsionas, porque te excita que te digan esas cosas. Te me lanzaste a los brazos sin ninguna cautela, y en efecto, yo te enloquecí. Lástima que al día siguiente no me hayas encontrado en tu cama. Yo no quería despertar ahí, sólo quería hacerte perder la cabeza.

sábado, junio 16, 2007

Por el mundo en globo


Silencio,

Silencio muerto, pintado en papel

Pedazos de cartón silenciados.

Todo se calla, apretas el botón

Y la bala te degolla,

Te vuelves espuma, te vuelves mar

Te vuelves océano y vuelas,

Para olvidar, para encontrar,

Simplemente buscas.

Eterno buscador,

Cruzas las mentes,

Y la frontera no existe

La imaginación tiene un pasaporte universal.

Los aeropuertos pasaron de moda,

Ahora todos viajamos en globos.

Y seguimos, volando.

Vamos a atravesar el mundo sin rechistar,

Nadie nos sigue, todos nos ven.

Vamos a plantar un bosque,

Y nadie lo sabrá.

Soñamos demasiado,

Pero nadie lo sabe,

Es nuestro secreto.

Nuestro, tuyo y mío.

Es nuestro mural con tinta china,

Con colores.

Nadie lo entiende, pero es simple.

Hay que saber quererlo.

Amarlo, mirarlo, soñarlo…

El arte tiene una expresión,

Y es nuestro viaje,

Por el mundo en globo.

jueves, junio 14, 2007

14 de junio 2007

Hoy recordé. Recordé años pasados. Recordé mi actitud.

Hoy aparecí donde no tenía que estar, de donde quería escapar.

Hoy sonreí. Me alegré de mí.

Volvia a sentir esa felicidad increible por la felicidad ajena. Llevaba dos años sin sentirla.

Llovia. Hacía frio. Y yo estaba en una esquina oscura. Simplemente estaba ahí.

Mucha gente me pregunto el por qué, y yo no les respondi la verdad.

Me importaba porque era importante para tí. Por eso llegué.

Llegué para entregarte algo que intuía que seria útil para ti. Fue útil para mi en su época.

Me sentiría rídicula al confesarlo, yo soy de las que guardan silencio.

Hoy me di cuenta lo mucho que te quería.

lunes, junio 11, 2007

Te hablo, te pienso


Te quiero para mí - pensaba
Realmente no me importa - le dije

Me miró sin entender lo que le decía, sabía en lo que estaba pensando. Siempre lo sabía.

Te iré a dejar a tu casa - me dijo
Quiero darte un beso - pensó.

Yo también sabía lo que estaba pensando, pero no le dije nada, yo nunca le decía nada. Durante el camino no abrimos la boca, no era necesario.

- Que te vaya bien - me dijo
- Te llamaré mañana - pensó

- No te volveré a ver más - pensé
- Hasta luego - le dije

Nos mentimos toda la vida. Jamás contesté sus llamadas y ahora mi mente no recuerda su cara, únicamente su olor. Aquel que alguna vez se quedó impregnado en mi cama

miércoles, junio 06, 2007

¿Te conté que no me atrevía?



¿Por qué vuelves a alzarte?

Entre penumbras del recuerdo

Vas citando tu aliento

Calido y febril,

A donde no puedo seguirte

Porque no hay espacio, no hay un lugar.

El perfume de tu rostro,

Se vuelve el olor del calvario,

Todo se trastorna en un paraje desolador

En donde me encuentro sola,

Esperando tú presencia.

Y no eres tú, pequeña,

No eres tú la que me tortura,

Clavándome en la misma herida,

Que aun no decide morir.

Es simplemente, la blanca espuma,

El mar tenebroso, y ese Sol menguante;

Los que van atando mi alma a un muelle olvidado.

¿Te conté que no me atrevía?

Veo como nos hundimos,

Siendo náufragos nuevamente

De mi propio error,

De aquel que magulló mi débil cuerpo,

Y lo abandono al borde del callejón sin regreso.

Trataste de encontrarme, pero no llegaste hasta nada más,

Que un pedazo de carne envuelto en espuma.

Sentía como te ibas colando por mis dedos,

Y como tu mirada fría y mentirosa,

Me iba recordando diariamente

Que las obsesiones son para los tontos,

Para aquellos que cometieron el pecado

De querer más de lo que se les pide.

Te dejé una rosa tendida en el velador,

Y me regresaste un puñado de cartas sin abrir,

Al igual que las miles de fotos

Que fueron inmoladas con el ardor de tu ira.

Y no te preocupaste de dejarme con vida.

Y no eres tú, pequeña

La que me devoró con sus fauces atronadoras,

Fue el tiempo,

Aquel asesino en serie,

Aquella sombra trémula

Que invade a cualquier apasionado.

Vi llorar al cielo,

Y vi una lágrima caer por tu mejilla;

Me preocupe de secártela con mi mano,

Y de sacarte una sonrisa tímida y silenciosa.

¿Te conté que no me atrevía?

Te recuerdo en la playa,

Esperando que las aves apresadas,

Y los cielos sin estrellas

Dejaran de hacerte llorar.

Envuelta en una manta color verde,

Acurrucada junto a una roca salada,

Derramando pensamientos

Que yo no logré coger.

Y no eres tú, pequeña.

La que borró la poesía de mi rostro,

Ni la que robó el ultimó te quiero.

No congelaste al desierto,

Ni curaste el ojo ciego.

Cierra los ojos nuevamente,

Y olvida.

Olvida que los cielos

Dejaron huellas en tus ojos,

Y que la arena tormentosa

Se coló por tu mirada.

Olvida, pequeña, olvida.

sábado, junio 02, 2007

Persona incendiada


Este cuento ha sido escrito exclusivamente para retratar mi visión abstracta de mi queridisima amiga, Isidora Cousiño, y regalárselo de alguna u otra forma por agradecimiento. Voy a confesar que es tan enigmática y RARA, que se ha transformado en una gran musa de insipiración


Persona incendiada

Aquella niña de ojos verdes era llamada desafortunada por ser un imán de situaciones retorcidas. La perseguían personas sacadas de cuentos de Poe; mezcla de poetas y locos, de depresivos y genios, de sonámbulos despiertos. Entre más huia, más atrapada se encontraba dentro de aquellas murallas con vestidos de princesas incendiadas. Ella no quería quemarse pensando que moriría, pero ¡cuan equivocada estaba!, definitivamente no lo haría.

Una vez le conté la historia sobre la existencia de dos tipos de personas: las que se incendiaban y las que no. Ella me sugirió que ella jamás se quemaría. Yo me reí de su tierna ingenuidad, porque nadie elige que quiere ser, sino quien debe ser. Ella observó un instante los jardines de girasoles que la rodeaban y se dispuso a no seguir escapando. En ese mometno comenzó a incendiarse y yo sonreí.

Por fin podríamos ir a tomarnos un café.

domingo, mayo 27, 2007

El relato


- Niña de ojos claros, te voy a contar un cuento
- ¿De qué trata?
- De tí
- ¿Y yo qué hice?
- Sonreíste tanto, que tuve que crear una historia para que no se me olvidara.
- ¿Y dónde está ese relato?
- En cada uno de tus dientes

martes, mayo 22, 2007

Cuadros


¡Escandaloso personaje! Siempre saltando de cuadro en cuadro, ¡infame! ¡traidor! - repite la muchedumbre.
"Se le acusa de perturbar la armonía pictórica de los cuadros, junto con traicionar su origen y a cada uno de sus compañeros"

- Me declaro inocente, señor.

La muchedumbre molesta miró al detalle del cuadro, se sentían burlados.

"Las pruebas son claras, señor. Primero empezó en su lugar, luego pasó al cuadro de Alicia en el Pais de las Maravillas y terminó en el cuadro de Vincent" - grita el Juez

- Lo que pasa es que me pintaron sin lienzo, y me ordenaron buscar uno que me gustara. El problema, señor, es que siempre encuentro uno mejor"

viernes, mayo 18, 2007

María y su tocaya


María se encontraba con su tocaya cada día en las mañanas. Habían sido amigas desde que tenían uso de razón y pese a todo el tiempo que había pasado, siempre encontraban muchos momentos para juntarse a conversar. Habían crecido juntas en el mismo lugar, por lo que sabían cada detalle de la otra; su forma de llorar, se gritar, de reir, sus enfermedades, sus vicios, obsesiones, amores y todos esos detalles que una mejor amiga conoce. Cada vez que se encontraban pasaban horas juntas, como si sintieran que cada encuentro sería el último.
Un día comenzaron a discutir si las superticiones eran ciertas o un mero invento del ocio popular, por lo que decidieron romper el espejo que colgaba de la pared de María de un sólo golpe. El viejo espejo de nácar se partío en muchos trozos, y pese a no tener los siete años de mala suerte, María jamás volvió a ver a su amiga completa, sino que únicamente en los fragmentos que habían quedado esparcidos en el suelo.

sábado, mayo 12, 2007

Nunca supimos decirnos adiós


Siempre fuimos malos para las despedidas ¿recuerdas?
Cada vez que salíamos evitábamos el beso de adiós, el abrazo e incluso esa mirada medio perdida ¡No queríamos separarnos! El placer que nos causaban nuestras conversaciones era tal, que podíamos haber estado días enteros sin aburrirnos mutuamente, ambos sabiendo lo díficil que era encontrar una persona que nos nos lateara. ¡Parecíamos eternos!, por eso no nos gustaban esos términos, porque siempre nos quedaban cosas de que conversar.

La última vez que nos vimos, nos separamos rápido, no nos dijimos nada; sólo un último vistazo a través de la ventanda de la micro. Ninguno sospechaba, que jamás volveríamos a conversar.
Un mes despúes decidiste desaparecer, volverte inexistente para mí, y fue entonces cuando dejamos de hablarnos. Tú evitabas responder mis saludos y yo evitaba importunar tu descición; siempre intuimos que algo así pasaria. Recuerdo un día que me dijiste que nuestra historia era parte de otro tiempo, de otra vida. Yo concordé. La curiosidad de mirar un poco como sería aquel relato nos engaño por completo, y terminó por alejarnos.

Nos matamos mutuamente dentro de nuestras mentes. Es gracioso, porque nos cruzamos casi todos los días en aquel viejo edificio, pero ahora nisiquiera intercambiamos miradas. Entonces recordé que una vez dijiste: "Me gustaría tenerte dando vueltas por ahí, no importa que nuestros ojos cambien", ahora me pregunto si seguirás pensando lo mismo.

Ahora siento que eres otro en el cuerpo de un fantasma. Hay días en que paso al lado tuyo y me volteo maliciosamente para toparme con tus ojos; pero siempre desapareces en ese instante.

Un fantasma - repito - sólo un fantasma.

miércoles, mayo 09, 2007

Micro-cuentos de Mayo


CD

Aquel día Nicolás puso su CD favorito en la radio. Lo escuchó durate horas y horas, tanto así, que para él el CD se había convertido en su obsesión favorita. Pasó días y noches escuchádolo una y otra vez, hasta que desafortunadamente se rayó.

Y se rayó tanto, que tuvieron que internarlo en un centro psiquiátrico. Nicolás va cada domingo a visitarlo y le lleva chocolates. El disco usa camisa de fuerza, por lo que tiene que darle el chocolate en la boca





Libros

Los libros son los mejores amigos que alguien puede tener. Siempre están ahí cuado los necesitas y jmaás te hacen escenas de celos ni te molestan demasiado. Cada uno tiene su forma distinta de quererte y no se preocupan por competir entre sí por tu cariño. Excepto por "Crimen y Castigo" de Dostoievski, quien una vez celó tanto que destrozó a hachazos a todos los demás libracos. Tuve que venderlo e uan feria de libros usados por miedo a que siguiera destrozando mi colección. Enfurecido el libro prometió vengarse. Entederás mi pánico cuando hace un par de años atrás me obligaron a leerlo para el colegio. La sala de pronto se llenó de veinte ediciones distintas de dicho libro.
Esa semana no fui al colegio ni me presenté a la prueba. Nunca nadie entendió que cuando decía que el libro me mataría, lo decía literalmete.


viernes, mayo 04, 2007

Fotos


A ella le encantaban las fotos, aparecer en ellas y practicar distintas caras para siempre salir espectacular. Ella era una modelo de primera, que había crecido bajo flashes y típicas frases como "sonríe" o "diga whisky". Había cultivado su cuerpo para ampliar la visión de la cámara, y se sometía a los aparatos de última tecnología. Lo único que se le oponía a su fructífera carrera era su viaje y oxidada tía. Una señora medio loca que había vivido en la selva amazónica casi toda su vida. Esta señora siempre le decía: "No se saque tanta foto, porque esas máquinas le roban el alma a una".
La modelo entre risas murmuraba ¡bah que estupidez!, y enseguida la vieja tía era motivo de burla.

Un día la joven apareció muerta.

Efectivamente las cámaras fotográficas le habían quitado el alma, pero no por las fotos precisamente. La tía le había arrojado todos los aparatos que había juntado durante años (cerca de 200 cámaras) con una fuerza impresionante, hasta que le rompió la cabeza.

Ahora la anciana no habla de que las cámaras roban el alma,sino que repite la frase: "el que ríe último, ríe mejor"


martes, mayo 01, 2007

Aquella mujer


No respires tan fuerte, porque pueden oírte. Pueden seguir el sonido de tus pasos y saber donde te ocultas. Ellos saben que te escondes por temor a una mujer que te robó el alma. Te cubres con sonrisas y mucha gente, para que ella no note que estás solo. Y estás solo porque la buscas en cada persona que conoces, y no la encuentras. No quieres verte tan patético ante sus ojos. Tampoco quieres olvidarte de su rostro ¿la amaste? No sé, no lo podría asegurar; pero te hacía feliz. Y te volviste adicto a la felicidad que ella te causaba. Ya no podías escapar. Por eso ahora todo es tan oscuro, porque no hay héroes en tu historia para salvarte . Solamente heroína. Aquella mujer que te volvió loco

domingo, abril 29, 2007

Monadas


Hace unos meses fui a comer a la casa de mis primos. Para ser sincera no recuerdo ni lo que comimos, yo estaba muy concentrada mirando como mi primo pequeño arrojaba los platos, salpicaba la comida y desparramaba las ensaladas en la mesa. Sus gritos guturales hacían difícil la comunicación familiar y para qué hablar de sus chillidos infantiles que me molestaban rotundamente. Sus padres ni se inmutaban. Mantenían una aburrida conversación sin siquiera percatarse de lo fastidioso que podía llegar a ser su hijo. Cuando ibamos en el postre, mi primo me arrojó en la cara, las cáscaras de fruta que tenía en la mano. Fue en ese momento que exploté de la rabia.

- ¡¡¡¡Es un mono!!!! ¡¿Cómo no se dan cuenta?!

Mis tíos me miraron reprochándome tan insulto. No me dijeron nada, pero yo sabía lo que estaban pensando. Decidí volver a mi casa enseguida. Me despedí avergonzada y cerré la puerta del jardín. Miré hacia atrás sólo para asegurarme de que todo estaba en orden. Mi primo me observaba desde la copa de un árbol, sonriente, mordiendo su plátano de forma burlesca. Él, al igual que yo, sabía que era un mono; por eso se reía de mí. Sabía que nadie me creería, que pensarían que estoy loca, pero eso ahora ya no me importa. Desde que decidió convertirse en un gorila, sabe comportarse en los almuerzos familiares.

jueves, abril 26, 2007

Yo


En Febrero decidí empezar a escribir un diario de vida, porque había estado leyendo (En Puerto Verde) la biografía de Virginia Woolf, una escritora inglesa que me encanta. El libro estaba lleno de anotaciones del diario de Virginia, y cada párrafo era más retorcido que el anterior, con pensamientos completamente exquisitos. Es por eso que decidí plasmar lo retorcido que puede haber en mi vida en un cuadernito. Lo malo esque no vivo situaciones tan extrañas como para hacerlo un librito de culto, por lo que he tenido que anotar ya estúpideces sin sentido. Anoto, a veces, las peliculas que he decidido arrendar los martes en Blockbuster y debajo de sus nombres, hago un pequeño comentario de la misma. Hay veces que esos comentarios los mandó a Bazuca para que me den municiones a cambio, y me ha funcionado, llevo como 4 mil pesos ya. También anoto mis pensamientos del día con ciertas personas. Los días en que odio a mi primo y quiero matarlo, las veces que odio a la begoña y quiero matarla, y otras veces en que odio a la isidora y quiero matarla. Nunca mato a nadie en realidad, y tampoco me duran muchos los enojos. Soy mala para estar enojada. También hay anotaciones de mis pensamientos libidinosos con gente. Esas veces que me están hablando y yo pienso en otra cosa. Está lleno de pequeños comentarios de ese tipo. Lo mejor de todo, es que hay un enredo griego dentro de cada una de esas historias; lo que hace al librito más interesante de lo que en realidad es.

Sus páginas tambien contienen un sinfin de situaciones absurdas que dudo que pasen muy a menudos. Circula gente desnuda porque sí, gente besandose porque sí, y acciones hechas porque sí. Me gusta mucho eso de hacer cosas porque sí. Odio en cierta manera las causas y sus consecuencias. Yo suelo irme de los carretes sin despedirme porque sí. No hay razón para hacerlo, me gusta hacerlo. También están escritas muchas traiciones. Sí, también soy una maldita persona que deja a la gente porque sí. Si me aburro de alguien, me despido y no me ve más. Hay anotaciones de muchos ex-amigos con cualidades que me abrumaban. Una vez uno me dijo: "he descubierto que la felicidad es un estado". Me pareció tan pueril, que no me vio más. Ahora no me habla y creo que quiere matarme; pero no me da el suficiente cargo de conciencia como para sentirme mal. Hay anotaciones de a quién quiero ver, a quién quiero tener, a quién quiero dañar. Y muchos tienen sus razones, pero otros no.

Últimamente no he escrito nada, porque me estoy aburriendo de mí misma y estoy haciendo fomedades. Estuve enferma una semana y escribí cautelosamente cada uno de los síntomas. Son asquerosos, pero es un buen texto. A veces anoto lo que quiero hacer la semana siguiente. Les puedo contar lo que quiero hacer del 30 al 6 de Mayo.

- Ir a San Diego a comprar libros de la Anaïs Nin y de Miller.
- Arrendar peliculas de Woody Allen el martes.
- Ir al cine
- Ir al Hapetito a tomar un Pitcher, o incluso, al Tragoterapia.

No es nada muy original, de hecho, es algo que hago comunmente. Pero hace tiempo no lo hago. Lo malo es buscar gente que acompañe y que no me aburra al mismo tiempo. Me está empezando a molestar invitar gente para hacer estas cosas. No sé por qué.

lunes, abril 23, 2007

BLOG EN BLANCO

La autora de este blog ha quedado con los ojos en blanco. Mira la pared de forma obsesiva, pero no es capaz de dislumbrar ni su propia sombra. Se ha olvidado que es de día y piensa que es de noche, o al réves. No es capaz de hacer zapping en la tv, ni de prender la luz sin tener que tomar agua. Sufre de vacío, sufre de pérdida de ideas. Yo, la que escribo aquí, he quedado pegada a la ventana. Retomará las boinas descalzas, cuando recupere la cordura. Por su atención, gracias.

domingo, abril 15, 2007

Texto del futuro


Muta y colapsa para ser imperfecta, para rociar de desastre su entorno, porque no calza con lo bello, ni con lo eterno. Es una masa olvidada que no representa ningún canon preconcebido, es la creación de algún “postmodernista con rasgos new age”, un horrible edificio que ensalza el paisaje con fierros y luces. Enchufes de aparatos oblicuos, con pedazos de metales que brillan hacia el cielo. El sol se refleja y rebota, se rechaza y esconde. Olvidamos el pasto y todo es gris porque tiene que serlo, se transforma nuevamente en unas luces fluorescentes que cambian de color a medida que se las mira. Miras al cielo y no ves nada, un satélite se encuentra en tu techo y el jardín ya se secó a causa del calentamiento global. Es el mundo No mundo de las relaciones a través de cables sin roer, de pedazos digitales de corazones heridos. Ya no se hieren, les mandan virus. Este es un texto caótico, porque todo es rápido y uno ya no tiene tiempo para preocuparse de escribir, es todo sincero. Es el texto caótico del futuro, que no está lejos de existir, porque ya fue escrito por mí.

viernes, abril 13, 2007

Ojos verdes


Ella era una dama asombrosamente paciente, jamás alzaba la voz para hablar ni perdía el control de sí misma; era una mujer pausada, y además, vestía de forma elegantísima. No obstante, todos sabíamos que hacerla enfadar sería peligroso. Probablemente explotaría de rabia, ya que comunmente así manejan las emociones la gente muy tranquila. Cuentan que un día, ella sorprendió a su marido en brazos de otra, y fue tal su ira, que reventó de un sólo grito. Se demoraron días en recoger los pedazos de la dama, que yacían esparcidos por cada rincón de la habitación. Yo estuve allí para ayudar, y ¡que suerte la mía! que encontré sus ojos verdes bajo la cama, y claramente me quedé con ellos.

lunes, abril 09, 2007

Viaje al fin de la tierra


Te sientas en un bar un día y ordenas un par de tragos, se van duplicando consecutivamente dentro de tu cabeza. Uno, dos, tres - vas contanto - cuatro, cinco, seis - otra vez - siete, ocho, nueve y ¡PLAF!. Caes al suelo de forma estruendosa y aprovechas de quebrar un par de vasos, te importa todo un carajo. Entonces desvías la mirada y ves a unos tipos gruesos mirandote con desprecio. Te enfadas, yo lo sé, pero todo te da lo mismo ahora, asi que no les sigues ni el juego. En otro caso le hubieras plasmado unos golpes en la cara hasta dejarlos en el suelo ensangrentados. Comienzas a preguntarte de por qué todo parece más sincero y serio, como si el conteo de los vasos te conviertiera en alguien más feliz. Entonces te paras con dificultad, dejas un par de billetes y te retiras de aquella pocilga de mala muerte. Prendes un cigarro en el camino para verte más elegante, mientras te enrollas la bufanda en el cuello. No hace frío todavía. Ahora te sientes culpable del uno,dos y tres, porque no te estás sintiendo demasiado bien; de hecho te deprimiste nuevamente. No eres alcohólico, tú lo sabes, pero eres tan introvertido que es tu forma de sincerarte, al menos contigo mismo. A veces haces estupideces, pero nunca quedas mal, ya que eres demasiado guapo y elegante para ello. Eres un maldito genio que cae al suelo por ser sincero. ¡DICES LAS COSAS COMO LAS VES Y CAES! Estás aburrido de mentir, pero sabes que es necesario. Ya apagaste el cigarro en tu zapato. No lo disfrutaste, ya dejaste de hacerlo. El hábito es una costumbre, por lo que se vuelve monótono, y todo eso te aburre muchísimo. Es la vida, viejo - me dices riendo, mientras doblas la calle en busca de un bar, quieres ser más sincero y besar a alguien.

viernes, abril 06, 2007

Viernes Santo


Para estas fechas siempre me acuerdo de la vieja usanza para celebrar semana santa; yo me despertaba temprano a encender las velas y vestir a mis hijas con colores oscuros ¡Había muerto nuestro Señor! Que semana tan triste para mis credos religiosos, y en ese tiempo había que expresarlo con profundo dolor. Comíamos poquísimo, casi nada, y tampoco hablabamos entre nosotros; la música y los juegos estaban estrictamente prohibidos. Ese día la felicidad estaba censurada, no debía existir sin Él. Jesucristo había muerto por nosotros, había derramado cada gota de su santa sangre para redimirnos del pecado.

Ya han pasado los años y el Viernes Santo no se celebra con el mismo rigor de antaño. Mis intentos por enseñarles a mis hijas las costumbres tradicionales han sido en vano, ellas no sienten absolutamente ningún pesar por la muerte de su Dios. Salomé, mi hija mayor, ha sido la más olvidadiza de todas. Ella se niega a sentir dolor el viernes o algo que no le evoque placer. Ella perdió su virginidad un Viernes Santo.

martes, abril 03, 2007

Micro-cuentos de Abril

LA ESTRELLA

Una vez me prometista que me regalarías una estrella, y yo la muy incrédula, no te creí. Decidiste demostrármelo sin ninguna duda y partiste hacia el universo a buscar a mi estrella.
Jamás volviste. Algunos dicen que estás muerto, que se te acabó el oxígeno o que el calor estelar te carbonizó; pero yo te creo y espero que vuelvas con mi regalo, aunque para serte sincera
, no tengo idea lo que haré con ella.


PEDAZOS DE ALMA

Si tuviera que sacarme el alma por completo para sólo mirarla, tendría que hacer muchas visitas aquel día: a amigos, amigas, viejos conocidos, ex-pololos, ex-amigas, etc. Y casi como falta de educación tendría que pedirles el pedazo de alma que les di y devolverles el que me dieron. Sólo así podría volver a mirar mi alma completa con mis propios pedazos.


sábado, marzo 31, 2007

Te atrapé


Cuando te fuiste lejos, decidí llevarte siempre en mi cabeza para que nunca te me perdieras. Hay días en que siento tus pasos allí dentro y algunos de tus tropiezos cerca de mis ojos. No obstante, lo que más me hace feliz, es cuando llegas a mi boca y golpeas mis labios para que yo te deje salir; pero ya había decidido llevarte siempre en mi cabeza.

miércoles, marzo 28, 2007

El hueco


Un día desperté con el pecho hinchado, con la sensación de tener dentro de él una pelota de aire inamovible que estorba el pasar de la respiración. Fue entonces cuando corrí al doctor para que me curara esta terrible sensación. – Debe dejar de fumar – es lo que probablemente me diría, y curiosamente lo haría, ya que la sensación es realmente insoportable. Al llegar a la consulta, el doctor me inspeccionó cautelosamente, como si tuviera miedo de decirme algo. Dentro de sus ojos azules, su mirada perdida me hacía especular cualquier desgracia. Luego de un rato, se sentó frente a mí y me dijo: Su problema es que alguien le quitó el corazón, y usted no se dio cuenta. La falta de aire se llama: angustia. Y la única solución es que alguien se lo ponga de nuevo.

sábado, marzo 24, 2007

El hombre polilla


Más conocido como Mothman, este ser paranormal es parte de la misma línea de personajes como Drácula, Pie Grande e incluso el Yeti; con la única diferencia de que el hombre polilla si existe y dio mucho que hablar en la cultura sesentera de EE.UU

El hombre polilla empezó con sus apariciones en 1966 cerca de la ciudad de Virginia en EE.UU. Es un hombre corpulento de más de 2 metros de altura, con grandes alas replegadas en su espalda, cubierto de un pelo gris oscuro y con grandes garras como manos. Sobre su cuerpo aparece un polvillo gris que cae en el momento del vuelo. El hombre polilla ha podido predecir grandes catástrofes en la historia de gringolandia, como el asesinato de Martin Luther King y el de Kennedy; estas predicciones las hace a través de llamadas telefónicas a personas desconocidas. Mas esto son sólo detalles de todo su arsenal de extrañezas que rodean al famoso Mothman, ya que sus apariciones en distintos lugares de estados unidos han sido muy numerosas y alarmantes al mismo tiempo.

El grupo de periodistas de “los monos locos” realizaron una profunda investigación, donde a través de radares y un sin fin de tecnología traída de la ex-Valaquia han podido encontrar el refugio del hombre-polilla y luego de el hallazgo lo han seguido por un par de días, sin que éste hombre-insecto se diera cuenta.

“El hombre polilla vive en una casa de árbol en un sauce al sur de Virginia, está construida de pino oregón y está llena de rastros de ampolletas ya vencidas” – nos contaba Gregory Peck, el encargado estadounidense de la investigación – “no sabemos que es lo que come, pero lo hemos podido divisar disfrazado en el Starbuck’s”

Un grupo de científicos investigó tal suceso, descubriendo las propiedades voladoras que contiene la cafeína del Starbuck’s. En el 2007 la investigación realizada por la Universidad de Oxford concluyó que el hombre-polilla aún puede volar gracias a las enormes cantidades de cafeína que consume al día. “El tipo ya tiene unos 60 años, es lógico que necesite estimulantes para conseguir un trabajo” –relata entre risas Gregory Peck.

Los periodistas realizaron el seguimiento totalmente encubiertos sólo para darse cuenta que efectivamente el Hombre-polilla se había convertido en uno de los mounstros folklóricos viejos, tristes y desempleados que han llenado nuestro planeta sin que nadie se diera cuenta. De hecho al inspeccionar secretamente su diario, encontramos una frase que nos preocupó bastante. “Claro, yo no tengo las habilidades del Yeti en la nieve, ni sé chupar sangre como Drácula, soy sólo un insecto que vuela y ahora nadie se sorprende con eso”.

¿Es acaso que el siglo XXI quiere dejar atrás a los clásicos mounstros y cambiarlos por seres aún más fantásticos y poderosos? ¿Nos hemos puesto a pensar en el arduo trabajo que hacen cada día ellos simplemente para asustarlos?

Gregory Peck nos dice: “El ser humano se ha dejado de sorprender, ha muerto la sorpresa, y junto a esta, todos quienes dedicándose a sorprendernos fueron asesinados por nosotros mismos”

miércoles, marzo 21, 2007

¿Te acuerdas de las sábanas que suavemente se perdían en tu piel?


Acurrucada en una esquina perdida de mi cama, me mirabas con esos ojos interrogantes y tan expresivos; me decías que no te dejara nunca, porque no podrías soportar la culpa. Yo entre risas, te recordaba que algún dia lo haría, porque así soy yo. Te dije también que me iba a aburrir de tí en cuanto encontrara a alguien muchísimo más interesante, pero no sé porque no me creíste. Pasaron los días, y tu continuabas llámandome a mi casa, apareciendo de sorpresa con regalos y sonrisas e incluso un día decidiste besarme sin mi consentimiento. Fue en ese instante cuando te repetí que debías de dejarme ir, que me estabas atando a tí como si yo fuera una cadena inquebrantable; me ahogaba. Susurraste unas palabras que no alcancé a oír y te largaste a llorar en mi vestido. Yo no quería acariciarte suavemente para consolarte, ni tampoco quería darte palabras de aliento, simplemente quería que te fueras por la misma puerta que entraste. Te empujé hacia la puerta, ya no podía controlar el agobio que tu estúpida cara me provocaba. Tú te secaste las lágrimas e intestaste besarme de nuevo, pero esta vez mi mano detuvo tus labios, alejándote de mí. Empezaste a gritarme, me dijiste 'puta' y 'zorra' de forma repetida. Yo sólo te dije que estabas obsesionada de mí y que ya no podía soportarte. Fue entonces cuando sacaste esa arma blanca de tu cartera y me despedazaste el rostro a tiros.
- Al menos nadie te tendrá ahora, me llevé tu alma - dijiste para tus adentros. Y en ese mismo momento te volaste los sesos, sólo para acompañarme en mi viaje. Ni en mi muerte he podido descansar de ti.

viernes, marzo 16, 2007

Crónica de un mosquito en aceite



Este hecho es verídico, me sucedió a mí hace un par de años. Si, soy asesina de mosquitos


Parecía una locura, o casi una. Me encontré volando una cocina algo sucia, creo que miento, era un asco de cocina.

Ollas grasientas, vasos sucios, manchas de dudosa procedencia y una tortuga sobrealimentada eran mi panorámica.

¡Que horrible lugar! - pensé. Claro, como mosquito me he topado con sitios realmente repulsivos, pero ¿esto? Se

Supone que las cocinas deberían (o simplemente aparentar) que son limpias.

Temí por mí. Creo que podría agarrarme cualquier infección urinaria en este lugar...si, incluso pensé en contagiarme con sífilis.

Me detuve un momento...de una olla (¿o paila?) percibí un delicioso aroma a papa duquesa...

MMMMM....mis favoritas, creo que no había nada más placentero que posarse sobre esas deliciosas papas, y extraer lo que podía. Intentando no ser aplastado por una mano gorda, que sólo pensaba e engullir (ni siquiera saborear) esas excitantes papas.

Descendí un poco...la estúpida cocinera, aparte de no saber hacer papas duquesas, no prestaba atención a mí (claro, eso reducía mi índice de mortalidad).

Estaba a unos pocos metros de mi elixir, cuando veo ascender vertiginosamente un liquido grasiento y rancio (se supone que esto no debería suceder), el problema fue que interceptó mi vuelo.

Mierda que estaba caliente!....me atrapó en sus liquidas garras, y subí de igual manera con él! cielos!! Estaba mareado, quería vomitar (claro, como mosquito no puedo

darme esos gustos). Me adherí al techo, esta agua amarillenta me quemaba.

Oh!! Justo cuando estaba resignándome, veo una luz que me deja ciego. ¡¿Quién en su sano juicio le saca fotos a un mosquito atrapado y sufriente?!

Aparte de quemado y ciego, estoy bien...eso creo. Como verán nadie me ha limpiado, sigo aquí, en esta cocina aún de sucia, con esta gente igual de extraña...y bueno

¿Que puede hacer un mosquito aquí? Ni siquiera sé lo que haría una araña, una mosca o un ave australiana en mi situación....

Es por esto que nadie progresa cívicamente..... ¿Como pueden hacerlo con mosquitos en la cocina?

sábado, marzo 10, 2007

Poema para Isidora Cousiño Vicuña


''Si lograra
que esos ojos verdes
dejaran de asustarme,
emitiría una sonrisa
para provocar lo mismo.

Trataría de plasmarte
en mis hojas de papel,
únicamente para lograr entenderte
y así, iría cubriendo tus murmullos
con pedazos de mi propia angustia.

Entre tus palabras
guardaría cada una, escondida;
para descifrar el por qué
me pesan tanto,
las quiero tanto.

Trataría de socavar
aquellas despreciables frascecillas
para que no te perdieras
detrás de textos, detrás de nada.

Estaría ya gozosa
de compartir nuestra sangre,
para que esa sed de ausencia
jamás nos inundara.

Y paso a paso,
desarmaría el muro
para que me escucharas bien.
Mi -te quiero- te teme,
¡culpa de él!
quien cobarde y humillado
se niega a visitarte
y a desgastarse.

El tuyo, en cambio,
es más valiente,
quebró mis ojos
rompiendo las excusas.

Sonrío, prqueña, juro que lo hago.

Tras sombras y luces
que percatan el caminar
van exhalando frases sin sentido,
con el único fin
de que tus oídos perciban.

Te quiero, pequeña - susurran las hojas de otroño.

Y así se dijo sin temor,
esperando que algún día
pudiese expresarlo mejor"




martes, marzo 06, 2007

Poema para Ignacia Goycoolea


Me dices que sueñas,
te digo que no
tu yaces perdida en el rincón.

Me dices que amas,
te digo que no,
que tus palabras perdieron rigor.

Me dices que sueñas,
te digo que no,
que en tus fantasías
me dijiste que no. ¡

Perdida y olvidada!
Me debes tú decir,
mas yo todavía
tus sueños quiero cumplir.

Me dices amiga,
te digo que no,
tu muerte algún día
a ti te alegró.

¡Perdida querida!
me debes decir,
apagaste ya el cigarro
muy dentro de mí.

Querida te digo,
y tu me dices que sí
-respondes fría-
y yo - melancolía-.

Te ocultas me dices,
y yo digo que no,
me hallo perdida
en aquel rincón

lunes, marzo 05, 2007

Seguidilla maniatica

1. no soporto bañarme en una piscina comunitaria; ni de club, ni de edificios. No soporto a la muchedumbre veraniega.

2. Odio las multitudes de gente pegadas a tí, sin si quiera dejarte respirar.

3. Me exaspera las puntas de los libros marcadas, o cualquier frisura insólita en cualquier página. Libros siempre impecables.-

4. Odio llamar por télefono porque me pone nerviosa el preguntar: alo? está juanita?. Odio, lo odio. No soporto, me siento rídicula.

5. Odio el jajajaa, okey, dale, vale en msn. ¿Que cresta digo ahora?

6. Me ponen nerviosas las filas. No sé esperar. Me angustio al tenr que ir caminando paso a pasito para llegar a mi destino.

Mis etiquetados en orden, traten de descubrir cual .

Isidora

Begoña

Hermosa

El Primo psicodelico


Piscis adorada

Enigmatica


PD: aun asi lean el poema anterior