viernes, julio 25, 2008

Rostros



Una vez más frente al espejo
omitiendo tranquilidad y equilibrio
escapando de la memoria
corriendo lejos de todo fantasma.

Mi miedo siempre huele a tristeza
se camufla en los cubos de hielos añejos
el tiempo desaparece por un momento
mas quién se libra de los recuerdos?

Otra vez el alma pendiendo de un hilo
camuflada con las absurdas risas sin sentido
y sin esperar nada de la luna
caigo tendida en un suspiro

La puerta al abismo es tan sugerente como para obviarla
te tienta en todas sus redes amplias de desenfreno
quizás querías soñar a ser poeta
quizás olvidabas ser una certeza

No juegues más a gritar tus pecados
prefiero que saltes la cuerda
incluso vestida de muñeca,
pero no me recuerdes nuevamente
que olvidaste como llegar a casa.

jueves, julio 24, 2008

As


El jugador miraba de reojo el trío de cartas que le quedaban, ninguna le satisfacía. Su sonrisa amarga se le reflejó a hurtadillas, como un último reflejo de su eterna letanía. La gente lo admiraba, envidiaba esa frialdad e impostura que tenía frente a las cosas; esa forma audaz de ser el mejor en lo que hacía sin esforzarse lo más mínimo. La virtud de los genios, decían algunos. La suerte de los idiotas, replicaban otros. Sea cual sea la razón de su carácter, él era el mejor jugador de poker que se había visto en esa ciudad. Y él actuaba como le correspondía, con la altanería correspondiente de los que se conocen lo suficiente como para llegar a adularse a sí mismos; aunque entre nosotros, sabíamos que esta patraña era digna de quien se reflejaba en un espejo con los ojos vendados. Sus cartas eran un desastre. Las tiró sobre la mesa con el mismo desdén de su persona, y ajustándose la chaqueta se retiró del juego sin emanar ninguna expresión en su rostro. Sabía que había perdido su as de la manga, en su torpeza absoluta, había caido en las trampas de una mujer. Todos sabemos que es dificil que un hombre escape completamente de ellas. Ella lo miraba del otro lado de la mesa, con un trío de cartas excelente y un as bajo la manga. El mismo As que él le habia obsequiado su última noche juntos. Ante la humillación de verla a ella con la misma frialdad de la que él ostentaba, le tiró las cartas a la cara y emitió una sonrisa falsa. Nunca antes había perdido en el juego, ni tampoco había sido pisoteado de forma tan perfecta por alguien. La gracia de todas las sutilezas, cortan al igual que el papel, lenta y profundamente. Antes de irse del casino, el cual nunca jamás volvería a pisar, se acercó a ella por detrás y poniendo sus labios en su oído le susurró: te odio y te amo con la misma intensidad. Y ella entre sonrisas le respondió que el amor y odio siempre van de la mano, aquello no era una novedad ni tampoco una frase notable para decirse adiós. Él cayó nuevamente en la sensación de haber sido derrotado, de haber sido traspado por el corte del papel en su piel, sufriendo la herida que dolía, y que volvía a arder cada momento que posaba sus ojos sobre ella. Se fue. Sin decir nada. Sin sonreir, sin llorar. Simplemente dejó el juego, para transformarse en uno de los mejores bebedores de la ciudad. Por desgracia, ya nadie le admiraba por eso.

lunes, julio 21, 2008

Mis tormentos


Son todos demonios
oscureciendo los rastros de luz,
ululando sus palabras afiladas,
creando el martirio.

Ahora que incapaz de dormir
deseas cerrar los ojos para siempre,
las voces envolventes
te impiden olvidar

Son demonios
aquellos que no te dejan reír
quienes opacaron tu vista
y torturan tu alma...

¿Crees acaso que me vas a curar?

No, no, no
la ingenuidad acá es un pecado

Nunca se van, nunca se van
sólo guardan silencio,
sólo callan sus rencores
sólo omiten sus tormentos

Vuelven
siempre vuelven...
y te arrastran otra vez,
al murmullo eterno
de lo que llaman mal absoluto

Y mientras corroen
el corazón palpitando
debes huir,
y olvidarte de la memoria...

Los demonios no te permiten
respirar

jueves, julio 10, 2008

La cajera




En la primera hora Amalia ostentaba de su sonrisa y labia para mantener a los clientes felices. Miraba como sonreían mientras ella les subía los precios a todos los productos que compraban, con el único fin de costearse cigarros para calmar su ansiedad por escapar de ese lugar. Era demasiado rubia como para que alguien dudara de ella, y alguien que sonríe nunca es sospechoso. A la segunda hora ya dejaba de importarle quien venía a comprar, se sentaba en su silla azul y abría el “Artes y Letras del Mercurio”. Era inconcebible, ninguno de los que entraba a ese minimarket sabía que ese cuerpo del Mercurio existía, más bien pensaban que era una añadidura por si el confort subía de precio. Muchos de aquellos compradores tosían para ser atendidos, mientras que Amalia concentrada en su lectura, subía un poco la mirada, y con esa misma sonrisa cínica que no se le iba, les decía el precio del pan, con doscientos pesos de añadidura mínimo. Era justo, el precio por irrumpir en su afán de conocimiento no podría ser nulo; era un cobro por quitarle el tiempo. Ya saben, el tiempo es oro. A la tercera hora debía almorzar, jactándose del cobro extra, llamaba por teléfono para pedir cualquier cosa que se le antojara; mientras una fila de compradores esperaba silenciosamente que ella terminara de hablar. Era extraño el suceso, pues nadie alegaba (cosa extraña), supongo que era debido a esa mirada terrible que les ponía a los clientes, quizás les atemorizaba la idea de discutir con alguien que tuviera el Mercurio en una mano y algún libro en la otra. Les parecía insólito en una cajera de minimarket, esas personas no tienen ese tipo de actitudes. El que más le temía era un puertorriqueño, quien siendo comprador frecuente veía como cada domingo se le negaba la posibilidad de llevar fiado, puesto que la xenofóbica vendedora le negaba cualquier favor que le solicitase. Aunque analizándolo bien, los favores comunes a los clientes se veían omitidos los domingos, sobre todo para extranjeros, morenos o personas que tuvieran un defecto físico molesto. Nunca supe bien si ellos estaban conscientes de que eran discriminados psicológica y físicamente, pero no importaba, la gente que compraba no era interesante; de hecho, no tenían como comprobar que podían serlo. Luego de almorzar, Amalia se ofuscaba ante la imposibilidad de encontrar algún programa bueno que ver en la televisión; lo único aparentemente útil que había era “La cultura entretenida”, pero Amalia dudaba totalmente si los productores entendían el concepto tanto de cultura, como de entretenida. Por lo que ponía la televisión de fondo, para no tener que mirar a la gente que entraba en busca de cualquier tontera para calmar su hambre. La cuarta hora era el comienzo del martirio, ya se habían terminado los diarios, y el libro que llevaba probablemente la había hartado, o en la mayoría de los casos, su capacidad de concentración había disminuido considerablemente. Así pasaban tanto la cuarta, como la quinta, la sexta y la séptima hora. No pasaba nada, sólo había tiempo para fumar, ver algo de televisión y comer tonterías. Los clientes disminuían para el agrado de Amalia, y el minimarket se oscurecía lentamente, a le medida de que el Sol dejaba de entrar por la maldita puerta, que permitía la entrada de cualquiera. ¡Cuánto le molestaba la democracia en ese momento! A veces, y cuando era pertinente, llevaba sus miles de textos de estudio, para hundirse en una lectura sistemática; lo que la hostilizaba aún más con los clientes del lugar, puesto que al compararlos con cualquier personaje histórico, el género y especie humana que la apelaba era infinitamente inferior, y por tanto, indigna de cruzar muchas palabras con ella. Las últimas tres horas, eran de una letanía insoportable, y lo único que la alegraba era ver como el tiempo iba a su favor, y así, le faltaba poco para salir de ese horrible lugar. La última hora era estupenda, llegaba el supervisor, con quien Amalia se llevaba bien. Ella le sonreía y le decía que era hora de cerrar. Contaba el dinero del día, guardaba sus cosas en la mochila, apagaba las luces y cerraba el local. Amalia miraba por ultima vez ese minimarket, había cerrado todo cautelosamente. Le dio la espaldas para caminar hacia su casa, y antes de llegar a la esquina donde cruzaría; vio las llamas dando un espectáculo monumental, el ruido de la explosión vino un par de segundos después. Y mientras toda la gente que estaba cerca en ese momento, corría para ver que sucedía, la chica prendía un cigarro, los miraba de reojo y sonreía de lado. Esa era la mejor hora del día.

lunes, julio 07, 2008

ParaSiempre


Jugar a la eternidad
se asemeja siempre a oscurecer,
hablar de un para siempre
es lo mismo que un ¡adiós!

Que no se te olvide
tengos tus letras
encerradas en promesas,
incapaces de cumplirse.

Puede ser tu último día
antes de izar la blanca bandera
y sacarte el sombrero.
El último día en que vuelva
a sonreir ante ti

¿Dónde escondiste
lo que me robaste?
Devuélvemelo, sabes que es díficil vivir sin alma

Ay, por Dios, munca pensé
que me haría falta
no, de nuevo, no.

¿Por qué te permiti?
Sabiendo el peligro inminente,
maldito truco irresistible,
la razón nunca impera en absoluto.
Y ahora destroza...

Juego yo a destruir la imagen
o cada recuerdo que huela a ti,
el fuego inquisidor
limpiara el cuerpo delictual.

Y bajo el río,
sabre que lo logré,
vivir es tan falso como creer en lo eterno

A menos que.....
dejes de vivir
en la búsqueda inalcanzable
por cumplir la promesa eterna.

miércoles, julio 02, 2008

El poeta y Clio


¿Qué tienes contra mí
pluma, infesta
traidora de la mano
que empuña tu hálito?

¿Cúando fue que te olvidaste....?

No me vengas con tus reflexiones
que para teorías ya tengo suficiente...
¿se te evaporó la sangre?
¿o es que nunca tuviste?

Dime, por favor, malévolo lapz mental

si es que tú nunca creiste en las musas,
por qué diablos has muerto entre mis manos

sin siquiera sucitar agonía
o descolocando tus fragmentos de memoria

Mira que emudeces todo
sólo por flojera absurda

y ahora vienes a callar nuevamente!

quedandote sin palabas
y sin nada que decir....

¿Qué dejó de motivarte?
¿qué te mató?


lunes, junio 23, 2008

Mi cita con Freud

Recuerdo el día que enojada con Freud le quité un puro.
Él me devolvió la ira, y me dijo que tenía problemas con la idea de mi padre.
Entonces le respondí que para qué quería el puro si no tenía problemas.

Fue entonces cuando despúes de meditarlo, me respondió que no tenía nada que ver.

¿Entonces por qué el hecho de que te haya quitado tu puro implicaría que tengo problemas con mi padre?

Y entre sollozos, me confesó que había arruinado su teoría.

jueves, junio 19, 2008

mar


Cubierta de finas sedas,
la princesa cayó al mar

y tragando más agua de la prosupuestada...
exclamó un nombre

y pereció con la belleza en sus labios.


jueves, junio 05, 2008

Sensitivo


Me interesa el retorno
sin tener que volver,
el escape furtivo
así de sutil, de complejo, de desgarrador.

Quiero constatar que el viento suena,
golpeando la ventana de mi pieza, ¡
azotandola!

El soplo, aquel aullido aterrador que me da risa,
aquel pedazo de sonido escandaloso que perdura en el tiempo.

El viento presente, acumulando noches
Y la verdad es que me importa un carajo
todo lo demás.

¿verdad que es casi una locura?
.
.
Lo vívido mantiene la forma,
se volca ahogando los gritos,
y el sonido se vuelve nítido cuando no estás hablando...
la música entra en mi mente cuando no estás cerca.

¡es maravilloso!

Resulta que pese a que no me creía a mi misma,
me importabas un carajo...

y en este mismo instante
abro los ojos ante la estupidez del día a día,
a la frugalidad del momento mismo...

pero tiene un sabor distinto,
quizás a nuevo,
quizás a viejo....

a todo eso...

una combinación espectacular
de que todo gira en un vértice enorme,
sólo hay que congelar los paralelos
y detenerse, a ver las hojas caer de los árboles...
a ver gota por gota, el golpe inexorable con el suelo

y por única vez,
dejar de buscar trascendencias
y promesas,
y eternidades rídiculas.

¡Que barbaridad!

Las flores huelen a ajenjo
y a flores.....

hay que saber oler,
hay que saber olvidar,
hay que saber dejar morir...

y que el drama
te importe un carajo


martes, junio 03, 2008

Desvanece el imperativo


Justo cuando estaba convencida de que no me quedaba ningún sentimiento, derramé las lágrimas de años de ojos secos, carentes de cualquier manifestación visible de que me removían el alma. Y no sólo lloré tu pérdida, lloré la mía. El cumulo de recuerdos había vuelto a mi mente que intenta dejarlos atrás, y perderlos en lo más oscuro del inconsciente. ¿Habrá gente que me haga reír tanto o simplemente que me haga moverme de mi apatía crónica?

De tan sólo verte sentada, con tu mirada perdida, emanando todo tu arsenal de sentimientos sanos; volví a creer, no sé si en algo en especial, pero tenía la sensación de estar confiando. De ser capaz de rescatar la irracionalidad que tiene el alma al manifestarse. No cumplí mi cometido, no te dí las fuerzas para seguir, sino que me desarme en tus brazos. Me desarme en la memoria continua, y en el regreso. ¿Cuanto tardaré en partir? - me preguntaste con los ojos. Y yo no supe responderte, probablemente sea pronto. Pero sabes más que nadie que no es algo que pueda evitar.

Y me entendiste, me volviste a decir que yo nunca me iba, pese a que pretendía hacerlo. Que no era capaz de separarme de lo que sentía mio, y que volvería a la primera llamada que hicieras. Que regresaría de donde estuviera, y correría a recuperar todo lo que tenemos. Por esa razón jamás olvidé tu número de télefono, tu dirección, tus cartas, tus sonrisas, tus lágrimas.

No me comprabas mi frialdad, sabías que era sencillo fracturarla. Soy una parodia de mi misma, soy una caricatura del snobismo y la intelectualidad. Pero en realidad, tú y todas ustedes, sabían que la apariencia no es capaz de contener a la escencia.

Y volví, con mis ojos llenos de lágrimas y un 'te quiero' en los labios, que pronuncie para que sólo tú me escucharas.

miércoles, mayo 28, 2008

T.V


Mi princesa llora
tratando de sonreír.

Mi princesa canta,
para olvidar llorar.

Mi princesa me saca una lágrima,
cada vez que la veo creer.
cada vez que la veo llorar,
cada vez que la veo reír.

Mi princesa me recuerda
que aún me queda sangre vital.

Te amo, linda.

domingo, mayo 25, 2008

Mona Lisa


Ser andrógino no es moda ....
es una réplica duchampiana....

pero nadie lo sabe.

lunes, mayo 19, 2008



Hay fantasmas cerca mío, apelando a la apatía.
La indiferencia es una tentación.

Un lujo, por decirlo menos.
Es el placer de quien no quiere
enrraizarse en irracionalidades.

¡Que agotador!
Es esperar algo de alguien.

Voy a saltar al vacío,
para saber donde diablos
se ha ido la sorpresa



viernes, mayo 16, 2008

Si tan sólo supieras


Si tan sólo supieras......

Mi alma reside en los templos de la discordia,
envuelta en cúmulos
opacados con hojas viejas.

Vive en la melancolía y el horror
de no contener en la palma
su propia escencia...
de estar al borde del abismo,
dispuesta a la caida tormentosa
sin retorno...
sin retorno...

¿Y ahora te decides a quebrar
los trozos añejos
de ese corazón incapaz de sentir?

Si tan sólo supieras....

cómo vivir con la tristeza eterna,
y la nostalgia
de los que llevan el pasado a cuestas.
quienes quisieran desaparecer
para no sentirse dispersos.

Si tan sólo supieras....

que perdí mi sonrisa
junto con los latidos,
que carezco de cualquier humanidad

¿aún quieres esto?

a la ambivalencia en persona,
carente de todo gesto afectuoso
perdida en la inconstancia
de los que viven en el columpio de la mente...

y todo va jugando,
se va destruyendo el entorno

Eres ya libre de abandonar
de refugiarte y ponerte a salvo.
Volver con el hilo de Ariadna a la salida,
destruir al minotauro...

pero quedar con vida.

Si tan sólo supieras
que sólo a ti,
te perdonaria la vida.




jueves, mayo 08, 2008

Explosión toráxica


No creo en la fugacidad de esta ciudad
ni en los lamentos propios del gris paisaje,
- esas voces tristes que llenan los silencios -

Me detendré un momento
y esbozare mi sonrisa
para regalártela.
Esta vez los lirios,
se arrojaran lejos.

No hay tiempo para flores
ni siquiera sé si me agradan
- su tenacidad reacia a mi persona -

¿Me acompañaras a perder la ciudad?
¿O seguiremos el camino
de las librerías
atestadas lo que algún día será nuestro?

Olvidaremos un momento,
los ruidos molestos de las calles
- nada más bello que el silencio que se siente -

Coge la mano aplastada por la mediocridad,
aquella suma de huesos que no sostienen la pluma..
Sostenla, por favor sostenla

Juro llevarte a pasear
por todas las esquinas de los montes,
por las callejuelas históricas
- a tomar café en medio de la noche -

domingo, abril 27, 2008

mi lluvia


Es el olor a invierno,
aroma pulcro y particular
que me regala vitalidad
abandonada ya.

¿Quién me dice
que la lluvia,
ostenta de depresiva?

Siendo que es ya
la única capaz
de modificar mi ánimo
en un estado supranatural,
eterno encanto.

Adoro bañarme de nubes
esperar tu sonrisa regalada
al cielo,
que caiga directo en las venas
que caiga danzando.

Que irrumpa de sorpresa
mi amada lluvia,
que sorprende en su don,
impredecible,
fastuosa,
llanto elocuente.

Ay, ¡cúan grata!
te vuelves ante mis ojos
cuando querible me pareces hoy.
Eres mi cómplice,
ante la sonrisa irracional
que me produce el impacto acuoso
chocando contra la realidad.

sábado, abril 12, 2008


De tí
estan hechos mis poemas,
ornamentados con extraños paisajes literarios.

De tí, me despierto a medianoche,
ululando mis sueños acontecidos,
donde lo real se transforma
en cualquier cosa que queramos...

y es así, que mis divagaciones
ya manufacturadas de ídilios,
pasan a ser parte de la poesía,
y se despegan con rebeldía
de lo que llamo "cotidiano".

Más me valdría,
cualquiera fuese el caso,
de que pudiera plasmar los cánticos
en papeles más dulces que éste,
pero me traiciona constantemente
la fugacidad de los sueños de madrugada...

Y no es tan sólo aquí,
donde recuerdo lo que se olvida,
si no que despierta y atenta
viajo lejos, muy lejos, quizás no tanto
siempre y cuando estés en el destino de las corrientes...

De tí, se plasman las imágenes
de lo que sea que haya leído,
ya que siempre te encuentro cerca
de lo literario o histórico,
de lo real y ficticio
de lo mundano y lo celestial

De tí están hechos mis poemas.





martes, abril 01, 2008

El viaje


Ella, obsesionada con la idea de renacer, olvidó que el alma al salir de su cuerpo yace incognocible en el Hades. Guiada en un barco de madera, había atravesado los ríos súbterraneos sin siquiera emitir un gemido. Su memoria no existía como tal, y cada uno de sus recuerdos habían sido cambiados por imágenes poco lúdicas de las tinieblas más fascinantes que nunca imaginó. Y sobre ella, caían las gotas de lágrimas, de sueños frustrados y de alguno que otro amor olvidado en la lejanía. Siempre he creído, que los viajes supra-terrenales se parecen más a la épica que a la historia....ya que no conciben realidades obvias, e incluso, rechazan cualquier manifestación empírica. No es casualidad que Hades, haya decidido cultivar en su reinado, todas estas almas apacibles y tenebrosas. Le deleitaba exquisitamente observar como la idea de llegar a destino, impacientaba a sus visitantes, ni cómo la locura casual que se tiene sobre sus ríos, es detonante de una sonrisa. No sabemos el motivo de la sonrisa, ni siquiera su fin. Pero eso no es lo importante. Ella continuaba deambulando sobre las aguas torrentosas, y nunca iba a darse cuenta, de que sus sueños de un cielo no eran más que fantasías. Y que lo que tenía por delante, se tornaba mucho más apasionante.

sábado, febrero 09, 2008

No hay eternos


-La muerte sólo dura un par de días-
Era la última frase que Rodrigo le había escuchado susurrar a su abuela enclenque, antes de que se decidiera a morir. Era una frase un poco absurda, pero se entendía desde la perspectiva de la demencia senil. Rodrigo contuvo la risa al recordar la frase; no le parecía prudente explotar a carcajadas en el instante mismo donde el féretro descendía a su morada final. Siguió con la mirada el proceso, le parecía una escena siniestra y un poco recargada de dramatismo. El ataúd bajando lentamente a los confines de la tierra, el cura ronco susurrando en latín, la multitud enlutada derramando lágrimas falsas y la lluvia, que no podía faltar. Todo esto era digno de una película predecible. En fin, tampoco le quitaba demasiado tiempo todo este asunto.

Rodrigo regresó a su casa a ver el último partido de fútbol de la temporada, y como se habrán podido dar cuenta, no era muy apegado a la abuelita. Ahora ya era demasiado tarde como para serlo. Ceno solo, no vivía con nadie; era de esos solteros cuarentones que estaban destinados a ser tildados como homosexuales reprimidos, en realidad, no era ninguna de las dos cosas, pero le hubiese gustado. Al menos así tendría una explicación para mi soltería involuntaria - se decía cada vez que pensaba sobre el tema.

Esa noche, Rodrigo se reunió con algunos viejos amigotes en un bar polvoriento a pocas cuadras de su casa; siempre recurrían a lo mismo: cerveza y cigarros. Se enfrascaron durante muchas horas en conversaciones para nada originales (entenderán a que me refiero tomando en cuenta el contexto: mujeres y fútbol). Lo único que variaba dentro de lo monótono que resultaba la plática, era el tinte obsceno y vulgar que se le iba dando a medida de que las jarras de cervezas se iban terminando. No hay nada peor que los amigotes cuarentones borrachos y sexualmente frustrados - es una mezcla fatal-. Finalmente el bar cerró y Rodrigo tuvo que volver a su casa. Al llegar al auto le surgieron serios problemas al tratar de resolver cual de los dos era el suyo, o mejor dicho, cual de las dos visiones era la correcta. Tanteando un poco, logró dar con la puerta, abrirla y caer sobre el asiento del conductor. Prendió el motor del Chevrolet y reviso mentalmente el camino a casa; arrancó sin ningún problema. El camino era corto, sólo tres cuadras hacia el norte y estaría cómodamente en su casa, bebería un poco de agua y se acostaría en su cama suplicando que el dolor de cabeza de mañana no fuera tan terrible. Rodrigo soltó una risita al pensar sobre eso. Risita fatal. Cruzó la luz roja sin percatarse del acto cometido y no logró ver al auto que destruiría la parte delantera del suyo, y junto a esto, lo terminaría por dejar inconsciente.

Despertó, de todos modos, un par de das despúes. Le dolía todo el cuerpo, no podía moverse a causa del espacio reducido en dónde se encontraba. Empezó a abrir los ojos de a poco para ver con claridad el panorama, pero todo estaba sumido en la oscuridad.
- ¿Me habré quedado ciego?- se preguntó. Pero veía el negro, los ciegos no ven colores, por lo que descartó esa posibilidad. Comenzó a tantear el lugar.

¡Madera!.......

El contorno del sarcófago se hizo evidente. Pensó lo peor - ¡me enterraron vivo!- pero cuan equivocado estaba al creer algo tan lúgubre como eso. La desesperación de Rodrigo llegaba a niveles desorbitantes; transpiraba de forma demencial, la angustia lo asfixiaba. Comenzó a tratar de romper la caja mortuoria para tratar de salir, necesitaba aire, y quedándose allí se ahogaría y moriría. ¡Tan ingenuo! ¡Nadie muere dos veces!. No fue hasta que sus oídos se llenaron de golpes que entendió todo el asunto. El ruido de puñetazos y alaridos crecía a medida que prestaba mayor atención a su alrededor. Él no era el único en esa engorrosa situación, no era el único que yacía bajo tierra de forma consiente. Eran muchos, muchísimos más.
Ay Rodrigo, debías haber creído lo que decía tu abuelita - la muerte sólo dura un par de días-.

jueves, febrero 07, 2008

¿Te acordaís?



¿Te acordaís
de haber vendido
en la Alhambra
papel más dorado,
que el pergamino otorgado
como regalo sagrado?

¿Te acordaís
de haber resuelto
el misterio tenebroso
de los reyes galos?

¿Te acordaís
princesa dormida,
de haber desepertado
con la memoria truncada?

¿Te acordaís
¡oh dulce princesa!,
de haber sosegado
a todo el mar Mediterráneo?

¿Te acordaís
de que mi ímpetu
hace estragos en la memoria?

¿Te acordaís
de que la locura
cuando no es un don,
es una enfermedad?

¿Te acordaís
querida mía?

¿Os acordaís de mí?

viernes, febrero 01, 2008

Llamada


El télefono de la casa sonó incansablemente. Yo no podía contestarlo porque, en ese momento, hacía una llamada desde mi celular. ¡Ring! ¡Ring! - odio el ruido de los teléfonos -. Yo no contesté y mi llamada tampoco fue contestada. ¡Es tan díficil, en algunos casos, hablar con uno mismo!

domingo, enero 27, 2008

Atardece en ausencia


El Sol oculta
su ser enmascarado
tras orillas saladas
de lo que llamamos mar.

Va despidiéndose
en larga letanía contenida
y no pronuncia susurro alguno....

El silencio lo calla todo.

Emulo en mi mente
tus imágenes lúdicas y vivaces,
te encuentro allí
te atrapo en idilio.

Pronuncio tu nombre
en un silencio sepulcral,
entierro tus pies en arena
y sonrio por última vez.

No queda rastro de la estrella
colmada del fuego pasional,
de aquel Sol que me envenena los nervios.

Se ha esfumado junto a la luz,
no te encuentro aquí a mi lado,
si no que
yo me encuentro al tuyo.

viernes, enero 18, 2008

De cómo dormir despues de amanecer


Canticos envueltos en jirones,
en dulces golpeteos
de piel suave sobre el rostro.

Inmaculada mancha de ternura
evaporada en los mismos suspiros.

Cubre tu brazo
mi histeria pasiva,
la verborrea imprudente calla
en mutismo elocuente...

Y el sueño se apodera
de ronrroneos extraños
con respirares ambivalentes,
escuchando la molesta voz
que irrumpe:

¡No permito que duermas,
no puedo seguirte!

Nadie ha encontrado
albas muestras en la almohada
ni los ecos palpitantes
de risas absurdas...

No ha quedado en evidencia
ni tampoco en sepulcral silencio,
las huellas imborrables
de tu complicidad arrullada junto a la mía.

Las miradas al dejar de limitarse al reconocimiento
tienden a encontrarse y comunicarse en silencios...

viernes, enero 11, 2008

Soliloquio


Declamo un soliloquio
vertido en copas de vino,
y agudiza éste,
con gotas de ajenjo
entumecido en rocío astral..

Espectro bello,
retorno del espejo
convertido en país de maravillas..
Ojal secreto
de las miradas perversas,
espías
y
escandalosas....

Soliloquio de cuentos infantiles...
soliloquio de poemas anacrónicos...
soliloquio de graznido junto al umbral...
soliloquio de duendes felices...

Escandaloso zapatear,
clap, clap, clap...
ruidos de pasos discretos,
sin duda,
con locura misma
de zapato ensuelado en oscuro barniz..
la limpieza de los poetas ensagrentados..
la limpieza de los poetas acaudalados...

El otro lado del espejo gira,
formando un circulo
que rodean velas...

Brota de sí el olor
perfecto aquel
¡sea para mi soliloquio!
para los espejos con trasfondos idílicos...
para saborear el vino et veritas

y confirmar, una, dos, tres veces....
que el corazón logra perder la razón,
en espacios temporales de corta duración


Te espero sentada
mirando el vacío..
para poder contarte de una vez,
el soliloquio perdido dentro de un espejo
empañado de rocío





martes, enero 01, 2008

Ciénaga


No te dejaré flores bajo la cama,
no habrá espacio entumecido con llagas
la eterna espera
de quien no tiene tiempo en el reloj.

Si la niebla espuma
ocultase las facciones del rostro perfecto
se abrirá el portal de infinitas marcas,
marcas de vida-tiempo-espacio....

Y dentro del baldío cercano
notarás que no crecen flores,
sólo promesas,
sólo corazas de fuerza inalcanzable....

Palpitaciones del corazón delator
tum
tum
tum

Pajaros encorvados de cuentos de Poe
te susurran al oido: Never more.
No creas el lenguaje de las aves macabras,
no creas las promesas de espinas clavadas.

El eriazo sitio que he edificado,
está cubierto de frondosos bosques
lejanos de la realidad;
no habrá flores bajo la cama.

Pero estarán cerca, muy cerca...
en sitios para que tus ojos posen tu la mirada,
deleitandose de banquetes visuales
de incoherentes risas...
sentido del sin-sentido.

domingo, diciembre 23, 2007

Fiesta Dionisiaca




Dejame navegar en barca dionisiaca
acumulando brebajes cuantiosos
de perdición poética
y de bendición en tinta...

Asimilar la articulación ajena
emanada con entonación particular
...la mezcla perfecta...
de lo dicho en actitud de hablante.

Y escúchame esta vez,
declamando un verso escrito en pluma;
una estrofa ambivalente
con retazos en oleo,
adornados con elegancia antigua
y olor a chimenea...

Te miro a los ojos silenciada
brindo por ti junto al altar,
el caliz contiene mi propio vino
esta vez, no salva de pecar.

Mantengamos la compostura
del actor soñando en realidad
y bajo la luz de algún farol enmohecido
recitaré tres veces,
mis palabras ensalivadas
envueltas de elegancia
fermentadas en fiestas dionisiacas

martes, diciembre 18, 2007

1939-1945


Que no se apague la vista
ante la venida del verdugo,
la frente y espalda recta
¡esto es una gala!

El cañon en la sien ajena,
el filo del cuchillo
seduciendo al torax,
y lo que queda
son balas perdidas....

El campo eriazo,
los amigos ausentes
los enemigos inertes
mi yo incoherente....

Se escucha el temblor de la tierra,
grita furiosa ante tal muchedumbre
la tierra bebe sangre,
y no cualquiera,
de la nuestra...

La bala que me inmolaria
cruza rauda junto a mi oreja,
me agacho y tiemblo,
me escondo y disparo...

Disparo heridas, disparo sangre
las balas,
ya están perdidas.

Esta última carta
te la escribo ensangrentado,
¡me han herido!
¡me han matado!




sábado, diciembre 08, 2007

Llovía en París


La continuidad del brillo
opacó esa sombra
que irrumpía en mi vista
quizas todos los días....

Una mariposa adorno paisajes
con vuelo fugaz, volátil
arrumó tu ser en el mio
y te compré flores sin razón,

......razón aparente.

Se desperfiló la silueta
encantada que sé yo con qué,
pero de todas formas

......encantada.

Y en ese suspiro
un tanto soez
abrigaste tu frio
con lo que quedaba del mío.

Llovía en París,
sobre Montparnasse,
se mojaban las calles
y se escuchaba
como tus ojos reían..

martes, diciembre 04, 2007

Extracto


Perdida y resguardada,
en calles similares
que acoplan su mundo, el suyo.

Cubierta de gestos,
ademanes reales...
de princesa pervertida.

Y haciendo la reverencia enseñada
rompe todo el protocolo,
para imponer el suyo

su desorden ordenado.

jueves, noviembre 29, 2007

Veneno ensoñado


Despierta
la noche estrellada
iluminada con sombras
que titilan abismos,
que perfuman flores...

Levanta la hiel
que contiene el veneno fresco.
Y hazmelo beber
una dos tres
veces...
hasta que sientas
ese último respirar.

La bocanada de aire,
última y post-mortem.
Sientate cerca,
lléname con el aroma
emanado de tu risa,
y que ese, sólo ese,
sea el definitivo.

¿Sabías que ya no quiero otro?

A veces,
la vida no parte en el parto,
sino que empieza
cuando la sangre se hiela
y lo único que vives
es el aroma
con que decoras
tus sueños...

lunes, noviembre 26, 2007

Extraña enfermedad



¿No te parece ridículo,
que mis nervios
colapsen y muten
al ritmo de tus palabras?

La ensalivada jerga,
los ojos fijos,
la risa entre comillas
y la voz armónica.

El escrúpulo inconcebible
del tacto de mi psiquis,
me hace perderme
en tu eje...

¡Y qué es de mi entonces!
En el vértigo del encierro,
en el sudor de las manos
y en ese molesto tartamudear...

Las flores se asemejan
al toque burlesco,
y a veces sensible,
de lo que podría ser un beso

Es que el amor
es tan parecido a una enfermedad
que escribo estas líneas
con alucinaciones febriles....

Y esa fiebre alucina
únicamente
lo que es

martes, noviembre 20, 2007

La caja de música



En mi caja de música,
guardé a mi bailarina perfecta,
que ni siquiera sabía bailar.
Ella usaba los acordes
para formar voces armoniosas
carentes de ruidos,
llenos de melodías....

Mi bailarina perfecta,
era un ángel enlutado,
una princesa burtoniana
con Verlaine bajo el brazo...

Caprichosa en sus formas
y arrogante en su modo,
era bella de por sí,
su por sí de princesa....

Conocía a Girondo
y sabía volar,
tenía alas en sus ojos,
en su boca y en su mente...

Ay, mi caja de música.
Se daba cuerda sola,
y yo al abrir los ojos
despertaba con toda su sinfonía...

Sus timbales azarosos,
sus violines coquetos,
y el piano,
se tocaba solo...

Ella en el medio
jugando a ser actriz,
a ser doncella
y a ser bruja.
Todas a la vez,
todas igual de perfectas,
de sutiles, de terribles....

Mi caja de música,
se arrullaba bajo los lirios
y algunas magdalenas.

Las flores son sólo para las princesas

jueves, noviembre 15, 2007

Cierra los ojos para oír música


Una pantomima retratada en el lado izquierdo del vidrio que separaba tu rostro del mio. Tu gesto, un tanto incidioso, me parecía gentil en cualquiera de las circunstancias y contextos; era simplemente bello. No sabría cómo detallarlo en este momento, tiene que ver con la mueca en la comisura de los labios y un movimiento ocular notable. Todo esto va acompañado de una melodía que se escucha sólo en mi cabeza, quizás la novena de Beethoven, ¡cuanto adoro tal sinfonía! Me parece tenebrosamente hermosa, con todas las intensidades perfectas: es el vértigo el que me causa extásis, el sentirme en el punto más alto de una colina sin/con miedo a tirarme y reventarme en el suelo previamente fallecida por causas inesperadas. Debe ser lindo eso, morirse volando. Es casi angélical. Ahora sumemosle la novena sinfonía, ufff....sería la escena perfecta para morir.

Me siento sólo un rato a fumarme un cigarro mientras miro como esas malditas palomas, y recalco el "malditas", arruinan el plano estético de lo que estoy tratando de observar. Y espero que no pase nada, sólo por ese gusto medio masoquista por ver como corre el tiempo, jugar con los minutos e incluso mimetizarme con el reloj. ¡sería casi un deleite hacer eso! No concebiría retrasos u otro inconveniente netamente temporal, que siempre son bastante malos como excusas.

Las puertas del metro se cierran y miro de reojo para asegurarme de que sigas allí, en el mismo lugar donde te deje. No me gustaría perderte de vista mientras me adentro en el túnel con luces fluorescentes que a veces me desagrada. A veces te encuentro, otras no. Sé que en algún lugar te estarías preguntando lo mismo, y cuando llego a la última estación....siento que al aire le falta ese olorsito especial. Pasa impávido junto a mí y lo único que me aleja un poco de mis recuerdos temporales es el ruido de las micros que apabullan cualquier melodía. La novena, nunca logro escuchar la 9ta de Beethoven mientras camino a mi casa, y ni siquiera sé por qué me gusta tanto escucharla en ese preciso lugar. ¿Será por el ardor que produce? ¿O sólo una fascinación con el vértigo que puede producir un loco jugando a ser poeta?

El camino es aburrido, calles lánguidas muertas hace mucho tiempo por la cantidad de viejos desgastados, y guaguas inmóviles. Uno que otro perro me espanta, y debo cruzar a la otra cuadra por el terror a que me coman. El segundo movimiento de la novena me retuerce. Siento algo parecido a lo que podría haber sentido un fánatico de Wagner al ver las tropas alemanas desfilando por París. El genio de Bonn siempre me pareció mejor que Wagner, y tengo una rivalidad extraña por los dos. Un músico alemán, ya por el hecho de ser alemán, lo debería abarcar todo sin compatriotas que le destiñan su trono de oro.

Me acuerdo de esa mueca, de ese detalle que hace que todo cambie, muta la realidad y la transforma. Se hace el punto de convergencia que crea retazos distintos a lo que no se veía, quizás por torpeza u ojos programados para apreciar un par de cosas superfluas y dejar lo demás a oscuras. Pero no, no estoy para mimetizaciones y apreciaciones colectivas - le tengo pavor - .

Y ahora quien sabe por qué tengo esa sonrisita en el rostro, esa elevación picaresca de los labios. Esa bifurcación chistosa del rostro cuando habemos dos, y ninguno sabe muy bien en qué se podría diferenciar del otro, porque ambos atropelladores, quieren manifestar un par de palabras.
¿Y sigues sentada allí? En el punto donde te deje, no quiero sonar imperativa, pero no te muevas de ahí, que ya voy a buscarte.

viernes, noviembre 09, 2007

Post 100


ay, ay, ay
mis piernas son espumas,
como las olas del mar
que se esfuman,
se van y vuelven.

ay, ay, ay
mi corazón está taquicardico
palpita fuerte,
y sube la presión
hacia la boca y grito.

No sé que grito,
onomatopeyas,
o quizás insultos.

Yo no suelo insultar,
tampoco me insultan...
pero algo grito.



Y no recuerdo,
cómo llegue aquí,
¿que te trajo a mí?
Una vez escuche tu chillido de lejos,
y me sonreí al verte ahi.

Nadie me grita nunca....


¿Y cúal es tu problema con las calles?
Es que son muy estrechas para mí,
y yo soy muy torpe para ellas...

¿Pero que quieres hacer?
Quiero armar un mundo,
nuestro propio mundo....


ay, ay, ay
mi cuerpo se esfuma
junto a una canción....

ay, ay, ay
mis ojos te miran
y a veces no te veo...
pero no es que no estes allí,
es que a veces yo no estoy donde crees...

Y caen las gotas de lluvia,
y me tiendo a mojar...
plop, plop, plop...

¿Quíen está dirigiendo este poema?
Pero si no es un poema...

ay, ay, ay
alguien me está cerrando el ojo...
y creo que soy yo

Buenas noches querida.

jueves, noviembre 01, 2007

Gira


Escrito en un lugar un tanto mágico....en una noche un tanto mágica......
gracias por eso....


¿Date vuelta?
Y regálame tu sonrisa,
no prometas nada
que yo ya lo hice.

Vuelvete un momento,
y mírame a los ojos
¿No te das cuenta?
Te reflejo mi alma
sutil y vulnerable,
haz lo que quieras,
no me importa qué,
pero haz algo.

En tu sutil frescura
y en tu armonía perfecta,
en tu cuento de hadas
donde tú, y sólo tú,
eres la princesa
que reina dentro.

¿Date vuelta?
Y te regalo el mundo
o lo que tenga de él.

viernes, octubre 26, 2007

Sinceramente


Me gusta que sostengas tu mirada,
y que hagas escapar a la mía.

Se esconde
en su misterio
en su verso
en su timidez

No te voy a revelar nada,
no insistas en eso,
tendrás que sacarlo a golpes
y soy literal.

Voy a contener tu neurosis
pero no escaparás de la mía

¡Piensalo dos veces!
Y no te atrapes
en laberinto ajeno

Aunque si quieres visitarlo
lo recorro contigo
¡quiero que nos perdamos
para encontrarnos nuevamente!

sábado, octubre 20, 2007

Cuidado con las aficiones ajenas



La irracionalidad
de la búsqueda.....
de complentar fragmentos incognosibles,
con seres fantásticos de igual índole.

Es tu verdad contra la mía,
es tu golpe contra mi mano,
es tu mirada contra la mía.

Y yo que confío en mí,
siento que te dejaré ganar....

¿Y si te convierto en musa?
¿Estaríamos a mano?
Sería indoloro, eso te lo prometo

No te atrevas a acercarte tanto....
Si tú rompes mi psiquis,
yo destruyo la tuya.

viernes, octubre 19, 2007

Cumpleaños blog


El blog cumplió un año! yupi!

Hay que celebrar con tortas y pasteles de distintos sabores, uno nunca sabe el gusto de una paginilla como ésta. Pero lo importante es sentarse a la mesa a comer cosas dulces

Gracias a todos los que se sientan a tomar el té, y los que no, también.




sábado, octubre 13, 2007

Acto 1


Regálame un sueño
y te daré mi realidad.
Te llenaré la boca de risa
y los ojos de brillo.

No me temas,
soy sólo yo
que vengo de noche
para adornar tus sueños.

Te robaré tus pesadillas
y las dormiré yo,
quiero verte despertar
sin pesadumbres,
sin miedos,
sin heridas.

Intentaré coser tu corazón
y quitarte esas fisuras,
no quise hacerlas,
a veces no controlo
mis garras.

Y un día,
no importa cúando,
te darás cuenta
que el verbo amar
tiene muchos matices

Acompañame a encontrar otro final.

viernes, octubre 05, 2007

Te quiero


Alejandra no había podido conciliar el sueño esa noche, se encontraba perdida y vagabunda entre sus propios pensamientos. Ni siquiera se atrevía a abrir los ojos, el éxtasis interno la mantenía acalambrada hacia dentro de su propia existencia; gemía en silencio, olvidada. Yacía dentro de su cama, tapada con muchas frazadas que se presionaban contra su frágil cuerpo en tono invasivo, y ella, recogida como un huevo, soltaba una lágrima, una última gota. Se había prometido no llorar nunca por amor, por encontrarlo terriblemente siútico y estúpido, no quería permitirle a nadie tener el gusto de sacar al exterior su fuero interno, pero nunca lo pudo lograr. Sollozaba.


¿Qué te pasa? – le había preguntado María al verla en esa actitud catatónica. Vestida con esos suéteres de hippie de neoliberalismo, la miraba con una preocupación un tanto exagerada. “¿A mi? Nada.” – dijo Alejandra tratando de evadirla, era su mejor amiga, pero siempre la evitaba, como si fuera una plaga, o tuviera alguna enfermedad contagiosa. Le temblaban las manos al verla demasiado cerca, y en ningún caso podía mirarla a los ojos, se turbaba y caía perdida. Se recogía en sus propias sábanas, tratando de escabullirse de todos sus recuerdos, como si quisiera borrarlos de forma rápida y precisa.


“Oye, ¿que te pasa?”- insistió. Atropelladora y ofuscada, María entrecerraba los ojos para mirar a Alejandra y descubrir que cresta tenía. Callaba esperando una respuesta que no venía, que ni existía, que no se concebía en lenguaje verbal. Se mantenía de forma icónica en la cabeza de Alejandra, enferma y silenciosa. Se abstraía y viajaba dentro de las propias páginas de su diario, porque era éste su único, y digo realmente único, confesor de las acciones y pensamientos que se iban emitiendo. María lo sabía, y no le importaba, en realidad no era copuchenta, no le importaba saber cosas que no querían contarle, ni dar especulaciones o inventar cosas. Ella no esperaba nada de nadie, y era así la única forma de que nadie la decepcionaba, en cambio, siempre se llevaba gratas sorpresas. “Te dije que nada” – dijo, y le dio la espalda. La lágrima había salido, aquella que la volvía culpable de todo lo que la propia Alejandra no estaba dispuesta a aceptar. Su excusa, su culpa, su falta. Todo en esa lágrima maldita que se le había escapado por un descuido, por tratar de sobornar a su propia conciencia, dándose cuenta de que es una paradoja hacerlo, por tanto, casi imposible si tenemos en cuenta la perfección de la naturaleza.

“Bueno” – María rendida, desinteresada y preocupada del volante. Había perdido la atención que tuvo por unos segundos, no le gustaba rogar, y mucho menos rogar por algo que en el fondo, no le influía en lo absoluto. O al menos, así lo creía ella. Dieron vuelta a una calle y estacionó en auto con fuerza, para tratar de demostrar que era ella la que tenía realmente el control de la situación. Alejandra abrió la puerta del auto y se sentó en la vereda a fumarse un cigarro.

“María, te quiero” – le dijo entrecortada, respiraba rápido el humo de su cigarro.

“Si, yo también” – le respondió mientras revisaba su billetera, en busca de algún papel o alguna chuchearía del estilo. Alejandra ya no sintió ese frío que tenía en la espalda, no necesitó acurrucarse en su cama a llorar, porque sabía, y de eso estaba segura, que al menos ella la quería.

viernes, septiembre 28, 2007

Risa


¿No ves como brillan mis ojos?
¿No ves que los oculto tras mis anteojos?
Es que no quiero que me mires,
no quiero que te contactes con mi mirada.
Dice mucho más de lo que yo quiero.

¿No ves mi alma reflejarse?
Es que quiere salir de mi yo
para darte un abrazo,
sólo uno, te lo prometo.

¿Quieres ver como me río?
¿Como mi felicidad se conecta con la tuya?
Se enreda y se vuelve co-dependiente....

Quiero envolver mi corazón en papel de regalo,
y mandartelo por correo
Van gogh envio su oreja de esa forma,
pero yo no opto por el sadismo.
Sólo quiero que tú lo tengas,
porque ya dejó de ser mio.

Y me delata la torpeza,
que algunos confunden con sinceridad.

Y me delatan mis ojeras,
de noches enteras escribiendo
cosas así.

¿No ves como asiento con la cabeza?
Ya estoy en otra parte,
en mi mente.
Y dentro de ahí,
me escondo en ese rincón
que cree sólo para ti.




jueves, septiembre 20, 2007

La historia de la sirena varada



El mar bravo trajo una sirena a las playas de un pueblo un tanto perdido, olvidado en la polvoreda que causa la ausencia total de recuerdos; allí varó. Llegó en una ola brillante, que la empujó con delicadeza, depositandola con sutil belleza en la playa. La ola amaba a la sirena. El mar entero amaba a la sirena.

Pasaron los días en aquella playa grisacea y carente de contacto humano, hasta que pasó por allí una joven. Nunca pasaba por allí, no le gustaba lo gris de la playa, pero vaya uno a saber por qué decidió cambiar de ruta. Algunas personas lo llaman destino, yo prefiero decir que es la magia que producen las sirenas. Y en su caminar la miró directamente a los ojos, y desde ese mismo momento no pudo dejar de observarla.

Eso es lo más bello de la belleza, que cuando uno se la topa, no puede dejar de observarla; es eterna.

Y se quedó ahí horas, días e incluso meses. No se movió ni le dirigió la palabra, sólo miraba a la sirena y la repasaba cuidadosamente de cola a cabeza. Hasta que la sirena comenzó a sentirse observada, y se puso nerviosa.

- Oye, ¿qué te pasa? ¿Por qué me miras tanto?
- emm...no lo sé, supongo que es porque nunca había visto una sirena.

Y la sirena encontró que era un buen argumento y se quedo callada. Permitió que la mirara por unos meses más. Hasta que tanto aburrimiento la mató. Y junto a ella murió su singular belleza. La joven ya no quiso mirar un cadáver de sirena, porque ya no le parecía hermosa ni motivante.

Días despúes la joven entendió todo. No puedes mirar la magia de lejos, tienes que introducirla a tu vida y vivir con ella. No importa cúan absurdo pueda sonar, pero es verdad. Al menos, a mí me ha funcionado.

Y soy muy amiga de la sirena.

jueves, septiembre 13, 2007

Epílogo de los Sueños


No tocaste la puerta e irrumpista en mi pieza con el bullicio de tu sola presencia. Levanté mi mirada y me cruzé con tus ojos ¡esos malditos ojos!, que me hacían perder la razón en tan sólo un pequeño instante. Me levanté para saludarte, pero tu te adelantaste y tomándome la cara con ambas manos, me besaste. Colapsé por dentro, me volví loca por quererlo, me transgredí en cada uno de mis huesos. Me miraste de nuevo, no me dijiste nada. Me sonreíste y me diste tu mano. Yo me había quedado en blanco, en ese desface maravilloso que produce la belleza, no podía articular palabra, porque lo que te quería decir no tenía ningun tipo de form alingüistica, no existía. Opté entonces por acercarme, por dejar que apoyaras tu cabeza en mi hombro, por acariciarte la espalda y por sonreír. Opté por todo eso de forma infinita. Es ese minutó me desperté, eran las ocho de la mañana. Mi rostro estaba cubierto de lágrimas, pero mi sonrisa permanecía intacta. Era matafísicamente perdurable. Yo a tí te amaba, y tu lo hacías también en mis sueños.

viernes, septiembre 07, 2007

Sueño nº4...y último





Poema sin nombre

Tengo miedo a quererte como lo hago,
a dejarte descifrar mis miradas,
a buscarte en todo lo que hago
y a escribirte más de lo necesario.

Tengo miedo de tenerte en mi cabeza,
de pensarte casi en vano
de quererte como lo hago.

Me da terror ser vulnerable
ante algo tan pequeño como un par de ojos,
es que la mirada es demasiado sincera,
y no quiero revelarte lo que pienso.

Me perturba, dicho sea,
que te quiera a mi lado,
que te desee más cerca
como sueño buscado.

Quiero dejar de ocultarme,
que decirte que te amo,
pero te aseguro
que en otra vida

Esta, ya me ha engañado.

lunes, septiembre 03, 2007

Sueño nº3



El sueño

Te busqué en otro mundo,
en uno desvariante y presumido; un ensueño
cubierto de olores y colores difusos
empapelado de deseos,
aquellos rotos, que rotaron dentro mio.

Te busqué en mi calma,
dormida ya estaba,
¡mas en inoportuno momento!
porque tu rostro no aparecía
dentro de ese sueño ¡dios quisiera eterno!

Y muté en divagaciones tontas,
en fragmetnos fotográficos,
en ese olor impregnado
en cabeza, cuerpo y alma.

¡Eureka! - gritaba el griego
y yo en vi imitación
retumbé con eco tal frase.

Debajo de mi almohada yacía
tal belleza rimbombante,
tan indiferencia estimulante; rapaz y ofensiva.
Yacía en mi mente,
como cuadro barroco,
tu rostro cubierto de detalles

miércoles, agosto 29, 2007

Sueño nº2



Misantropía

Me atañe tu pulso,
carente de miedo,
le temo a ese pulso
precursor de mi sueño.

Me aflijo en tus ojos,
cuidado digo yo,
que no me acostumbro
a llenarte de halagos, ni a deletrearte en vano

Me duermo en tu rostro,
con senil amargura,
es que no me acostumbro
a quererte a mi lado.

Te pienso en mi mente
con equizofrenia
es que no me acostumbro
a mantenerte en mis halos.

Y repito, ten cuidado
que no me acostumbro
a mi falta
de misantropía

sábado, agosto 25, 2007

Sueño nº1


Perdido camino

Escabullabase mi sombra entre las calles,
con tono burlesco y andar agitado
se perdía en el tiempo; tiempo atemporal,
y buscaba cruzarse contigo.

Yo contigo, pero tú no conmigo.

Quería sorprenderte en avenidas
dulces y perdidas
frías y cansadas
rotas y acalambradas.
Quería rozarte el hombro frente al aromo,
cual transeúnte despistado; perderme y encontrarme.

O acaso, romper todo orden,
crear un anagrama de colores
con las letras de tu nombre, de tu alma
¡Que importa! letras tuyas y mías.

Tropezarme con tus pies, torpeza mía.
Perturbar el tañido de tus pasos - uno, dos, uno, dos -
y robarte, con actitud imperante, un pedazo de tu calma,
de tu tiempo, mirada, respiro, sueño, beso, moneda, mano, labio.

Eso tampoco importa.
Oye, ¿permiteme sorprenderte?

martes, agosto 21, 2007

¡Desaparece!



Me gustaría enterrarte bajo esos pilares oscuros, donde el Sol se ha hecho auscencia, extendiendo una larga sombra que cubre la totalidad de la tierra, quiero dejarte olvidada ahí, en lo más profundo del subsuelo. ¡Desaparece de una vez!, lo estás haciendo de a poco y eso me molesta, quiero que las cosas las hagas rápido y sin hacerte la interesante, no me interesa mirar como te desvaneces lentamente por mis dedos, ni como te vas volviendo aire, en soplidos absurdos y carentes de sentido. Me encantaría poder pintar encima de tu rostro, cubrirlo con capas y capas de pintura acrílica, así no vería tus ojos ¡tus perturbadores ojos!; estarían bajo el lienzo que haría encima de toda tu piel, sin dejar poro libre de mi arte. Hazme el favor de no recordarme, quiero que me temas denuevo, no soporto que conozcas mi lado sensible y menos que los utilizes cuando los necesites; sabes que no soporto que me tengan confianza, ni mucho menos que me abrazen frecuentemente. Ya me aburrí de que mis ojos te causen sonrisas, no quiero verte reflejada en ellos. Seamos anónimas la una para la otra, fantasmas, espejismos, cualquier cosa pseudo-inmaterial o incognosible que nos haga evitarnos en cualquiera de los pasillos donde solemos regalarnos miradas. Baja el rostro cuando yo camine a tu lado, no me hagas el favor de permitirme observarte cada día, sal de mi mente, limpiate de allí. No eres bienvenida. Desaparece de mis textos, de mis dibujos, de mi cabeza, de todo lo que huela a mí. ¡por favor! Haz todo eso como un favor, me encantaría encontrarte de nuevo, y darme ese exquisito placer de conquistarte de a poco.